Las etapas de la vida tienen distintas características y situaciones que debemos ir sorteando de diversas maneras. Es el caso de la jubilación, que muchas veces es un proceso difícil para las personas, debido a que también marca el inicio de la adultez mayor.

“La jubilación es el hito que para muchos marca el inicio de la vejez o del deterioro asociado con la edad. El cómo se resuelve, cómo se plantean nuevos desafíos, cómo se socializa el hecho de tener más tiempo libre, pero menos recursos para financiar mucho de lo que se quiere hacer, significa a veces la diferencia entre el éxito y el fracaso”, explica el médico geriatra, Ramón Lobos.

En la mayoría de los casos, esta etapa implica, además, volver a compartir en pareja la mayor parte del día, esta vez, sin la presencia de los hijos. 

“Es importante definir cómo la pareja enfrenta esta etapa, cómo viven juntos este reencuentro en la casa, con más tiempo para ambos, y es importante lo que se haya construido antes y lo que se va a construir desde entonces. El diálogo, la preparación, el definir tareas comunes, el definir tareas personales para cada uno de los integrantes de la pareja, son esenciales y es parte del desarrollo”, indicó el especialista.

Lobos agregó que, el principal consejo para vivir adecuadamente esta etapa, es planificarla y conversar anticipadamente con la pareja, sobre cómo afrontarán juntos estos cambios. 

“Como muchas cosas, hay que planificar y la planificación a veces no se da, o no se da el tiempo para sentarse a conversar y establecer qué es importante, qué va a desarrollar cada uno, qué va a desarrollar la pareja, en lo social, en lo afectivo, para con el resto de la sociedad, con los hijos. Qué alcanza con los recursos que se tienen, qué es lo posible, deseable y esperable hacer. Hay tareas en conjunto y otras personales. Cómo se resuelvan le da la importancia y el sentido a parejas que son exitosas en el envejecimiento”, precisó el médico.