Le escribo pensando no solo en mí sino en todas esas personas que en Chile son abusadas y burladas por sus Isapres.

Le escribía para denunciar el desparpajo, la maldad, el sadismo, la total ausencia de remordimientos con que opera en mi contra la Isapre BANMÉDICA.

Digo esto porque sus actuaciones y resoluciones no se diferencian en nada del actuar de esas bandas chilenas de delincuentes que, sin que tú ni siquiera lo imagines, irrumpen y se instalan por sorpresa una noche en tu dormitorio, y amordazan a tus seres queridos y te despojan a ti y a tu familia de sus pertenencias y bienes, al tiempo que te inmovilizan, sacan las llaves de tu automóvil de tu bolsillo, te apuñalan en el suelo y huyen llevándose en tu propio vehículo no solo esos enseres materiales que te han costado años de sacrificios sino tus bienes más preciados: la paz tuya y la de los tuyos para siempre.  

La paz que te roban ese tipo de bandas es para siempre, y es virtualmente la misma paz que te roba una Isapre cuando, por ejemplo, pese a que recorta de tu sueldo religiosamente, mes a mes, desde el 2007 a la fecha, una parte no menor de tu sueldo, te rechaza y reduce arbitraria y unilateralmente una Licencia Médica que ha extendido una especialista, como lo es una psiquiatra, a causa de un episodio de duelo (luto) que vives.  

Pues, yo quería contarle, señor director, que Isapre BANMÉDICA, no conforme con reducir arbitrariamente, despiadadamente, unilateralmente, mi licencia médica, y de vulnerar groseramente mi derecho humano al duelo, se burla en mi cara pues, luego de que yo apelara a su resolución de rechazo y reducción de mi Licencia Médica dentro del plazo establecido por esta propia empresa  -trámite que realicé vía web al correo informemedico@banmedica.cl-, me responde por esta misma vía asegurándome dos cosas:

1.-  Que si yo le reenviaba los documentos de respaldo que le remití no en Word sino en PDF, cumplía con sus exigencias.

2.- Que si yo le reenviaba estos documentos –es decir, esa apelación- no más allá del día 23 de agosto de 2019, cumplía   con sus exigencias.  

Estas dos exigencias, que me impone BANMÉDICA mediante el correo citado, son remitidas y firmadas por la señora Jessica Castillo L., “Ejecutivo de Informaciones Contact Center, de BANMÉDICA”.

Y así lo hice. Me ceñí con celo a esas dos exigencias, estimado director. Prueba de ello es que el día viernes 23 de agosto del año que corre (2019), exactamente a las 23:59 hrs. reenvié mi apelación a BANMÉDICA, adjuntando en PDF todos y cada uno de los respaldos e informes que exige esta Isapre para apelar al rechazo y reducción de una Licencia Médica, tal y como me lo pidió la señora Jessica Castillo L.

No obstante, recién hoy, lunes 26 de agosto, a las 15: 58 hrs., esta misma señora me sorprende por la espalda con   un Email que me remite. En éste,  me informa (la cito textualmente): “Junto con saludar, confirmamos a usted que, hemos recepcionado la documentación adjunta para apelar licencia medida N° 31167585. Sin embargo, dicha documentación fue recepcionada fuera del plazo estipulado para su tramitación”.

¿No es esto acaso virtualmente una burla despiadada y un ensañamiento de parte de BANMÉDICA contra alguien que está en el suelo a causa de un duelo y de un cuadro depresivo episódico concomitante gatillado por ello, y que ejerce su derecho humano al luto por determinación no propia sino de una especialista?

¿No es acaso un apuñalamiento virtualmente por la espalda y en el suelo contra un fiel CLIENTE (digo CLIENTE pues todo indica que para BANMÉDICA no existen los pacientes) de esta Isapre, “CLIENTE” de BANMÉDICA que necesita para recuperarse nada más que los pocos días que prescribió de Licencia Médica esa especialista?

Con actuaciones como estas, la Isapre BANMÉDICA, ¿no atenta acaso contra mi salud y mi posibilidad de recuperarme y de retomar prontamente mis labores en mi trabajo?

Con resoluciones como estas, de rechazo y reducción unilateral y arbitraria de mi Licencia  por duelo -sin previo peritaje, sin previo aviso, sin previa visita a mi hogar, jugando tramposamente con los plazos de apelación, contraviniendo el diagnóstico de una reputada especialista, y diciéndome ahora que la apelación que le reenvié el 23 de agosto fue recepcionada por BANMÉDICA fuera del plazo exigido (lo cual es falso y absurdo pues estoy citando en esta carta las propias exigencias que me hizo Jessica Castillo, ejecutiva de BANMÉDICA, así como las fechas y horarios de recepción de esas exigencias y del reenvío de mi apelación que registra mi correo electrónico)-, esta Isapre, ¿no se roba y se lleva acaso esa paz y tranquilidad mínimas que requiere todo paciente que vive un episodio  -solo un episodio-  de duelo y depresión momentánea para recuperarse del fallecimiento súbito y absurdo  de  dos seres demasiado queridos, familiares directos suyos, quienes pierden la vida en un trágico accidente automovilístico en julio de este año?

Señor director, es de conocimiento básico, por parte de cualquier persona mínimamente informada, el saber que no pocas Licencias Médicas emitidas por especialistas en favor de la recuperación de algún paciente que tenga el diagnóstico clínico que se le ha realizado al paciente que suscribe, contemplan un período de recuperación de meses, e incluso un año y más.  BANMÉDICA, en cambio, y en mi caso, rechaza y reduce una Licencia Médica dividida en tres períodos, los cuales no superan, en suma, los 23 días.

Teniendo en mi memoria a todas esas víctimas que vivieron y viven situaciones de injusticia similares a las mías a manos de sus Isapres, le envío a usted y equipo mis agradecimientos y respetos.

Atte.,
Paciente Rut 10122488-0
Lector habitual de su notable medio de prensa