Llegar a consensos para unificar criterios y principios que aporten a la sustentabilidad de los senderos del Parque Nacional Torres del Paine. Esa es una de las premisas que plantea el trabajo desplegado en el marco de un proyecto investigativo ejecutado por el Centro Regional Fundación CEQUA en alianza con Conaf Magallanes y que, entre otros objetivos, aspira a mejorar la experiencia de los visitantes que arriban a esa importante área silvestre protegida.

“Propuesta rediseño red de senderos Parque Nacional Torres del Paine” se titula la investigación que encabeza la MSc. Beatriz González y que cuenta con financiamiento del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Magallanes y Antártica Chilena, con la aprobación del Consejo Regional.

La investigadora CEQUA señala que no son alentadoras las condiciones en que se encuentran los senderos por los transitan los visitantes en el Parque Nacional Torres del Paine. Sólo el año 2018 arribaron al parque 289.745 personas, lo que significó un incremento del 9,4% en relación a 2017, y siendo que CONAF estima que el 30% de quienes ingresan al parque se desplazan por senderos, esto implica que anualmente, al menos 75 mil personas recorren senderos en malas condiciones. 

El proyecto CEQUA fue adjudicado en marzo de 2018 y desde entonces se han realizado numerosas actividades multidisciplinarias en terreno, con objeto de levantar la información necesaria para abordar intervenciones en un área protegida tanto desde la conservación de flora y fauna nativa, como desde la sostenibilidad del uso turístico, integrando a su vez criterios de factibilidad técnica, ecológica y de manejo.

Senderos como 
objeto de análisis

Son tres los senderos que el proyecto considera como objeto de estudio. El primero de ellos discurre desde Paine Grande hasta Laguna Los Patos y tiene una extensión de 2 kilómetros. Se encuentra muy deteriorado debido a su elevada intensidad de uso y la necesidad de priorizarlo para generar medidas de mejoramiento se planteó en el diagnóstico que resultó del Proyecto Innova Corfo: “Sistema de Manejo Turístico en Áreas Silvestres Protegidas” con el Parque Nacional Torres del Paine como caso piloto.
El segundo, que se extiende unos 6 kilómetros, une las porterías de Laguna Amarga y de Lago Sarmiento, y hace años que está teniendo un uso más intenso porque es un tramo relativamente corto y permite apreciar abundante fauna típica, destacándose el avistamiento de pumas. 
El tercer sendero abarca unos 19 kilómetros, y corresponde a una antigua huella entre Laguna Verde y Pudeto que dejó de ser transitada tras el incendio ocurrido en el verano de 2012. y. Gran parte de la antigua huella se ha perdido, y se espera poder re-trazarla para diversificar las alternativas de visitación de quienes acuden al parque para realizar actividades de trekking.
Beatriz González comenta que el proyecto no sólo generará propuestas de diseño para que estos tres senderos sean prácticamente autosustentables, sino que pretende incluir su ejecución entre las necesidades prioritarias para el manejo del Parque, de manera que tras finalizar el proyecto, se le dé continuidad a la iniciativa.

Combatir el 
daño ambiental

Las actividades de planificación necesarias para un correcto desarrollo del proyecto implican la participación de instituciones como la Conaf, administradora del Parque Nacional Torres del Paine, y de entidades colaboradoras como Torres del Paine Legacy Fund, Conservation Volunteers International Program (CVIP) y AMA Torres del Paine. Esto, para compartir experiencias que ayuden a fortalecer el trabajo colaborativo y la coordinación entre las instituciones. «La idea es generar un plan de trabajo a corto y a mediano plazo para evaluar y coordinar cualquier intervención que se haga en el parque”, aclara la encargada del proyecto.
Michael Arcos, coordinador técnico del Parque Nacional Torres del Paine en Conaf Magallanes, califica como muy provechosa la alianza entre instituciones, que ha permitido realizar este tipo de capacitaciones, en las que se incluyen además organizaciones de voluntariado. En el caso de la Conaf, a estas jornadas de trabajo se incorporan los guardaparques, teniendo la oportunidad de actualizar sus conocimientos en varias temáticas. “Entre sus funciones habituales está la mantención de los senderos y, en la medida en que conozcan las técnicas para hacerlo, esos senderos estarán en mejores condiciones para el uso público”, dijo.
A juicio del funcionario de Conaf Magallanes, es importante la calidad de la experiencia de los visitantes, pero también se hace muy necesario disminuir la erosión que presentan algunos senderos tras el paso del público. “Una de nuestras principales responsabilidades está en trabajar en un diseño adecuado que ayude a combatir el daño ambiental”, refuerza.

Senderos 
Sustentables

Entre las actividades realizadas, se cuenta la participación del equipo en una clínica de senderos sustentables organizada por la ONG AMA Torres del Paine y Torres del Paine Legacy Fund en el marco de la campaña “Tu Mejor Huella para el Paine”, que permitió compartir conocimientos de expertos sobre senderos. Esta instancia tuvo gran relevancia considerando que en Chile no hay expertos en estas temáticas y se requiere la capacitación de capital humano a nivel local y nacional
Incluyó el diagnóstico del estado en que se encuentran los senderos para poder mejorar su situación, así como la identificación de problemáticas y localización de su origen, como es el caso de la erosión que provoca el agua en estos senderos, que se han convertido en verdaderos canalizadores de agua, o, La actividad fue teórico-práctica y consideró la participación de representantes de entidades públicas y privadas vinculadas con el PNTP.
Para Mauricio Kusanovic, presidente de la ONG AMA Torres del Paine, los senderos en Torres del Paine tienen un problema fundamental: no fueron realmente ‘diseñados’, sino que fueron creados a partir de huellas de animales, las mismas que con el paso del tiempo se siguieron usando. Por ello, un ‘mal diseño’ nunca llevará a la sostenibilidad. “Me parece que lo que Magallanes necesita es compartir experiencias, colaborar entre actores públicos y privados, y abordar el problema de fondo. Esto es el inicio de una nueva etapa en lo que se refiere a la construcción de senderos en Magallanes y estamos felices de ser parte de este grupo de instituciones», argumentó.

Para Beatriz González, este tipo de experiencias ayudan a unir criterios en torno a una realidad que requiere mejoras concretas, como es el actual estado de los senderos en el Paine, sobre todo considerando que cada año se incrementa el número de visitantes a esta área protegida, una de las más requeridas del país tanto por turistas nacionales y extranjeros.