Dos días duró la controversia por las placas instaladas en la plaza que recuerda el levantamiento obrero ocurrido el 23 de enero de 1919 en la ciudad de Puerto Natales, y donde en una de ellas se realiza un homenaje a los cuatro carabineros fallecidos durante esa jornada.

Ayer el alcalde Fernando Paredes se reunió con los representantes de las agrupaciones Mártires 23 de Enero de 1919 y del Centro de Estudios Históricos de Ultima Esperanza para analizar la controversia surgida por la decisión del municipio. Finalmente se llegó al acuerdo de instalar las placas en los lugares propuestos en su momento por el Centro de Estudios Históricos de Ultima Esperanza.

El integrante de esta agrupación y concejal Guillermo Ruiz reconoció que ellos son los autores de los textos impresos en las placas, no así de su ubicación. La propuesta que entregaron en su momento fue que una de las placas se instalara en el ex Frigorífico Bories, la restante en la tumba de los obreros asesinados, ubicada en el cementerio San Alberto Hurtado, y la tercera, la placa de la polémica y destinada a recordar a los carabineros fallecidos, se coloque en el mausoleo institucional ubicado en la mencionada necrópolis. Sin embargo alguien, que presume fue el municipio, decidió colocar las placas juntas en la plazoleta. Guillermo Ruiz quiso aclarar el tema porque “aquí se ha dado una costumbre del señor alcalde (Fernando Paredes) de responsabilizar a otros de los errores que se cometen desde el municipio y considero que es mi deber aclarar lo sucedido puesto que aquí veo que no sólo se falta a la verdad sino que se daña mi prestigio no sólo político sino que también profesional”.

Ayer, tras una breve reunión, se llegó al acuerdo de reinstalar las placas tal como se había propuesto con motivo de la conmemoración del centenario de los trágicos suceso.