Se inició la cuenta regresiva para el ingreso a una cárcel común, sin privilegios, del ex carabinero Miguel Delgado Velásquez, para dar cumplimiento a la pena de 9 años y 332 días de prisión a la que fue condenado por el homicidio del joven natalino Gonzalo Muñoz del Campo.

Ello, luego de que este miércoles, la sentencia quedara a firme después de que la Corte de Apelaciones de Punta Arenas diera a conocer su veredicto, respecto de los recursos interpuestos por la Fiscalía y otros intervinientes, los que a la postre fueron rechazados, con lo cual se agotaron las acciones judiciales con miras a buscar otro resultado respecto de lo resuelto en mayo pasado por el Tribunal Oral en lo Penal.

Hasta ahora Miguel Delgado se encuentra sujeto a la medida de prisión, aunque por solicitud de su defensa quedó recluido en el cuartel de la Subcomisaría de Fuerzas Especiales de Carabineros, en Río de los Ciervos, en Punta Arenas. Sin embargo, con el fallo de la Corte de Apelaciones, este proceso se dio por concluido, por lo que debería ingresar a cumplir con su condena al principal complejo penitenciario de la región.

Para hacer efectivo lo anterior, el fiscal de Natales, Cristián Muñoz, indicó a este diario que durante los próximos días solicitará una audiencia en el Tribunal Oral, para los efectos de poder establecer si en definitiva será conducido hasta el indicado recinto penal o si su defensa intentará buscar otra opción, tanto en Magallanes como en otra región.

Cómplices en libertad

El fallo de la Corte de Apelaciones mantuvo la pena de 4 años en libertad a los dos cómplices del crimen, Pedro Loncuante Loncuante y Sebastián Cáceres Alonso.

Al respecto, el abogado Mario Elgueta, representante del ex carabinero Loncuante, se declaró satisfecho con la resolución, asegurando que con esto se corroboró que las pericias presentadas durante el juicio cumplían con los requisitos de la ley que establece aquel modo de cumplimiento de la condena.

El padre de la víctima mortal, Alejandro Muñoz, expresó que “esto no lo esperábamos, estábamos haciendo todo para que estas personas cumplieran con cárcel efectiva, pero no se logró y eso estaba dentro de las posibilidades. Estimamos que ya hay que ir cerrando círculos, y ese círculo judicial era algo que nos tenía todavía entrampados. Acá no hay que atacar a la justicia sino acatar lo que se resuelva. Los jueces habrán tenido sus razones para estimar que no era procedente esto”.