Este domingo 13 de octubre llegarán hasta Puerto Natales las funciones de “Diabladas migrantes”, intervención artística encabezada por la Agrupación de Creadores Escénicos La Juana.

La actividad se realizará en la Plaza Esmeralda, a contar de las 19 horas, y ésta se repetirá el 20 de este mes, en la Plaza de Armas de Punta Arenas, a la misma hora.

El montaje es el resultado de meses de intenso trabajo, ensayos y preparación. Se trata del  pasacalles “Diabladas migrantes” creado por la Agrupación de Creadores Escénicos La Juana en colaboración con la agrupación de venezolanos de la Patagonia Avepach. Esta muestra se estrenó el domingo 6, en el bandejón central de Avenida Independencia con numeroso público. 

El pasacalles es un tipo de estilo de teatro de calle, formato con el cual La Juana dio vida al proyecto, considerando espacios no convencionales como calle o plazas dada la escasez de lugares físicos para presentaciones, por lo que la calle como espacio público es un escenario que fortalece la imagen del teatro de calle como herramienta de comunicación y de encuentro social.

“Diabladas migrantes” es un proyecto financiado por el Fondart Regional 2019, en la línea Culturas Migrantes. El proyecto contó con la participación de venezolanos residentes de Punta Arenas que colaboraron para llevar a cabo la puesta en escena, siendo además intérpretes de la intervención. 

El elenco está compuesto por 25 intérpretes entre adultos y niños, incluyendo músicos, actores y alumnas de la Escuela Portugal, establecimiento con alto índice de extranjeros. 

Carolina González, actriz y presidenta de La Juana, manifestó que la obra pone en escena el tema de la migración como “un fenómeno social que nos involucra a todos y contribuye a la construcción de una sociedad diversa e intercultural, generando intercambios de los diferentes grupos culturales y la visibilización de sus ritos y tradiciones”.

La puesta en escena incluye interpretaciones artísticas de los diablos danzantes de Yare, el carnaval de Riosucio de Colombia y la diablada andina chilena, fusionando estos rituales patrimoniales que son parte del sincretismo cultural de Latinoamérica.

Geraldine Pérez, presidenta de Avepach, expresó su satisfacción frente al trabajo realizado como “una instancia de convivencia e intercambio no sólo de culturas, sino de expresiones, risas y alegría. El proyecto es una mirada cercana a la migración, algo con lo que vivimos a diario. Una realidad que no se puede evadir y que mejor que el arte para describirlo”.