Con el ánimo de demostrar que Chile no está en guerra, como aseguró el Presidente Sebastián Piñera, desde las 16 horas de este lunes, los magallánicos comenzaron a reunirse en la Plaza Muñoz Gamero, para formar una de las marchas más masivas del último tiempo. Desde las protestas por el alza del gas, en 2011, que no se veía una convocatoria similar. Y si bien Carabineros cifró en 5 mil personas la asistencia, la realidad indicó que esa cantidad al menos se dobló.

Con un ambiente enrarecido por el gas pimienta que cada cierto rato lanzaban los efectivos del Ejército apostados frente a la intendencia, la gente llegó portando carteles, lienzos y haciendo sonar cacerolas, tazas metálicas, cornetas, vuvuzelas, silbatos, entre otros, esto con los infaltables cánticos, que apuntaban al Presidente Piñera, la presencia militar en las calles, y Carabineros.

La multitud comenzó a caminar desde la plaza hacia Bories, contra el sentido del tránsito, mientras seguía sumándose gente. Si bien la mayoría eran jóvenes, se podía notar la presencia de niños, adultos, y adultos mayores; todos caminando de manera pacífica, aunque haciendo notar el descontento social que vive el país.

“No” a los desórdenes

Al llegar a Sarmiento, la marcha tomó diagonal Don Bosco y Magallanes. Ahí ya era notoria la masividad de la asistencia. Tras dar otra vuelta más por el centro, la columna llegó hasta Avenida Colón con Bories, y tras unos minutos, retornó a la plaza. Cualquier atisbo de desorden era inmediatamente aplacado, como un joven que trepó por un semáforo y, a los gritos, fue rápidamente obligado a bajarse.

A esa hora, muchas familias comenzaron a retirarse, pues la temperatura bajó. En ese momento, muchos jóvenes fueron visto recogiendo basura en bolsas y depositándolas en los receptáculos, mientras un grupo de 40 estudiantes de Enfermería y Medicina de la Umag, ayudaban a los asistentes con mascarillas, soluciones de suero, apósitos y limones para mascar y aplacar así, los efectos del gas lacrimógeno.

Mientras el grupo retornaba a la Plaza de los Derechos Humanos, en Avenida Colón con Bories, llamó la atención una decena de personas vestidas de blanco, que entonaban cánticos de amor. “Somos un grupo sahumadores y reikistas, que nos convocamos para esta manifestación, porque no estamos en guerra, somos amor”, enfatizaron.

Desde la Plaza de los Derechos Humanos, los manifestantes avanzaron por Bories y tomaron Mejicana hacia Magallanes, y de ahí, regresar a la plaza. Sin embargo, en Pedro Montt, bajaron rumbo hacia la Avenida Costanera. Tras unos minutos saltando en las letras de Punta Arenas, se prendió una fogata en la vía que va hacia el norte. La misma situación se repitió en Jorge Montt con Pedro Montt. 

Ya bastante dispersos, la marcha fue avanzando de regreso a la Plaza pasadas las 21,30 horas, donde algunos exaltados comenzaron a lanzar piedras, lo que hizo a que saliera el carro lanzaaguas, produciéndose algunas escaramuzas en las calles céntricas de la ciudad.

Igualmente, bomberos debió movilizarse a distintos puntos para extinguir algunas barricadas con fuego.