Esperanzados se encuentran los habitantes de la cuenca carbonífera de Río Turbio que el nuevo gobierno que asume en diciembre próximo en Argentina ponga en funcionamiento la central termoeléctrica que se levantó en el lugar.

El dirigente de ATE Seccional Río Turbio, Iván Zurita, indicó que hace 75 años se extrae carbón y que el objetivo hace 12 años fue darle valor agregado a través de la creación de energía por medio de una central termoeléctrica, la cual se puso en marcha el 2015 y que funcionó durante unos cuatro meses. La mencionada usina nunca inyectó al tendido nacional los 240 megawatts proyectados, siendo suspendido los trabajos de terminación de la iniciativa.

Hoy la mina de Río Turbio produce unas 30 mil toneladas de material por mes, pero no están destinadas a la usina sino que se comercializan en otros sectores del país y en el extranjero.

Zurita confía que esto último se revierta con el nuevo gobierno de Alberto Fernández, que asume en diciembre. El objetivo es que la usina funcione para darle un mayor valor agregado al carbón que se extrae de la mina.

Al respecto, dijo en una visita a Puerto Natales que “entendemos nosotros los trabajadores que el potencial nuestro es la venta de la energía para tener una industrialización de la ciudad y dar la oportunidad de abrir nuevas fuentes de trabajo”.

Una vez que la construcción de la usina fue suspendida, quedaron sólo 40 empleados en el lugar, cuando en su proceso de construcción llegaron a trabajar más de mil personas.