Regionales

Papas nativas: patrimonio cultural y gastronómico que fortalece la identidad de Magallanes

La historia, la agricultura y la gastronomía se reunieron este jueves en torno a un producto que forma parte de la identidad de Magallanes: las papas nativas. En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Papa y del Día de los Patrimonios, autoridades, agricultores, investigadores y representantes del sector gastronómico relevaron el valor patrimonial de este cultivo, cuya presencia en la región está profundamente vinculada al legado de las comunidades chilotas que contribuyeron a la construcción del extremo austral de Chile.

Durante la actividad, el SEREMI de Agricultura de Magallanes, Juan Ignacio Cavada, destacó que la papa representa mucho más que un alimento, constituyendo un elemento fundamental de la historia y la cultura regional.

“Queremos resaltar este producto por la relación que tiene con nuestra historia y nuestra cultura. Toda la tradición de las papas en Chile proviene del archipiélago de Chiloé, reconocido como uno de los centros más importantes de origen de la papa cultivada. Nuestra región está profundamente unida a la historia chilota y, junto con la llegada de la Goleta Ancud en 1843, también llegaron las tradiciones agrícolas que forman parte de nuestra identidad hasta el día de hoy”, señaló la autoridad.

El SEREMI agregó que, a través del trabajo conjunto entre el Ministerio de Agricultura, el Gobierno Regional, INIA Kampenaike y Corfo, se han impulsado iniciativas destinadas a fortalecer la producción regional mediante innovación, tecnificación y generación de nuevas oportunidades para agricultores y emprendedores, destacando el aporte del Programa Territorial Integrado (PTI) Agroalimentos de Magallanes.

Del patrimonio agrícola a la mesa

Uno de los principales mensajes de la jornada fue la necesidad de avanzar desde la producción hacia la generación de valor agregado, vinculando agricultura, gastronomía y turismo.   En ese contexto, el gestor del PTI Agroalimentos de Magallanes, Luis Obando, destacó que la actividad permitió reunir a toda la cadena de valor asociada al cultivo.

“Lo que buscamos es articular a los distintos actores, desde la investigación, los productores y el sector gastronómico, para rescatar y poner en valor todo lo que se produce en la región. Las papas nativas tienen un enorme potencial para transformarse en un producto distintivo de Magallanes”, indicó.

Un ejemplo concreto de esta articulación es la iniciativa impulsada por el restaurante Ayma, que durante mayo desarrolló una carta especial dedicada a las papas magallánicas, incorporando variedades locales en diversas preparaciones.

La gerente general del establecimiento, Paulina Andrada, explicó que el objetivo fue otorgar a este producto el protagonismo que merece. “La papa está presente en prácticamente todos los hogares, pero pocas veces se reconoce su valor. Quisimos rescatar este producto regional y mostrar su versatilidad gastronómica a través de preparaciones especialmente diseñadas para poner en valor las variedades locales”, señaló.

Por su parte, el chef Fabricio Aciares, destacó que detrás de cada plato existe una cadena de trabajo que involucra a agricultores, semilleristas e investigadores. “La idea no era solamente cocinar con papas, sino reconocer el trabajo que existe detrás de este producto, desde quienes conservan las variedades hasta quienes investigan y producen. Todo eso forma parte del valor agregado que queremos transmitir”, afirmó.

Conservando un patrimonio vivo

La agricultora Rosa Cárdenas, quien mantiene y multiplica variedades de papas nativas en la región, destacó la importancia de preservar estos materiales genéticos para las futuras generaciones. “Es muy bonito conservar estas variedades y ver la diversidad que existe. Ojalá cada vez más personas se animen a cultivarlas para que sigan formando parte de nuestro patrimonio”, expresó.

Desde el ámbito científico, la directora regional de INIA Kampenaike, Claudia Mc leod, relevó el aporte de la institución al fortalecimiento de la producción regional a través del semillero certificado que abastece a más de 500 agricultores de Magallanes.

“Las papas representan un ejemplo concreto de cómo el sector productivo puede vincularse con actividades de mayor valor agregado. A través de nuestro trabajo contribuimos a mejorar la calidad de la producción, fortalecer la seguridad alimentaria y apoyar el desarrollo agrícola de la región”, señaló.

Las papas nativas constituyen un patrimonio biológico, cultural y gastronómico de Chile. En Magallanes, además, representan un vínculo directo con la historia de las familias chilotas que contribuyeron al poblamiento y desarrollo de la región, transformándose hoy en una oportunidad para fortalecer la identidad territorial, la gastronomía local y el desarrollo sostenible del sector agrícola.

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