Por Moris Beracha

La cotización del Bitcoin ha dejado a todo el mercado financiero sorprendido. La criptomoneda ha alcanzado niveles históricos durante la pandemia por el COVID-19. Las razones son muchas, pero quizá la que más pudo haber influido es la ayuda económica y la inyección de dinero que ha hecho Estados Unidos dentro de su economía y la versatilidad del este tipo de inversión, que ha logrado destacarse en tiempos de encierro y disminución de la actividad económica.

Sobre cuál es el tope que puede alcanzar la cotización de esta moneda digital hay distintas opiniones. Recientemente leí una muy respetada ofrecida por el presidente y primer ejecutivo de Bitcoin Depot, Brandon Mintz, quien considera que el valor de esa criptomoneda alcanzará los 100.000 dólares a finales de 2021, según Business Insider. 

Una muestra de que el mundo de las finanzas ha ido sufriendo una metamorfosis es el hecho inédito que ocurrió hace pocos días. Se trata de la inversión de Tesla, por un monto de 1.500 millones de dólare,s en Bitcoin. De esta manera, el hombre más rico del mundo según la revista Fortune, Elon Musk, le da un espaldarazo a una inversión que hasta hace poco tiempo era vista con recelo por los analistas financieros.

De hecho, el avance de las monedas digitales ha sido un impulso de pequeños inversionistas individuales que depositaron su confianza en este tipo de instrumentos financieros. Su novedad y la facilidad para integrarse a ese mundo ha permitido que su crecimiento se acere. Solo en España se reportó que casi la mitad del consumo eléctrico en este momento proviene de la minería de criptomonedas. 

El crecimiento del mercado de los criptoactivos es además una muestra de cómo el status quo de Wall Street y sus inversionistas y asesores de carteras tradicionales se han equivocado al juzgar de manera negativa este nuevo mercado. La resistencia a una nueva forma de inversión no solo restó oportunidades a muchos, sino que permitió que aquellos que sí vieron potencial en este tipo de inversión tomarán la delantera y decidieran seguir adelante con la tecnología blockchain.

No tenemos certeza de que la cotización del Bitcoin llegue al tope que sugiere Mintz, pero sin lugar a dudas es una oportunidad de inversión que no solo está ganándose la preferencia de nuevos inversionistas, sino que ha convencido a muchos tradicionales de que es el momento de ser más arriesgado y elástico en la toma de decisiones en inversión porque al final el mundo ha cambiado, se quiera o no.