La capital de Ultima Esperanza dispondrá desde el segundo semestre del año la operación del primer relleno sanitario de la Región de Magallanes que tratará los desechos domiciliarios de las poblaciones de Puerto Natales y de Torres del Paine.

El recinto, que abarca 45 hectáreas, se ubica camino a Villa Cariño a unos 6,5 kilómetros al sureste de la capital turística y fue visitado ayer por el alcalde de Natales, Fernando Paredes, acompañado del Concejo Municipal.

En terreno se impusieron del grado de avance que registran las obras y que a juicio del alcalde permite pensar que las obras debieran estar terminadas a fines de este mes.

Así, se reemplazará el antiguo vertedero que ya cumplió su vida útil y que se ubica a 25 kilómetros al sur de la ciudad.

“Gracias a un suplemento adicional de $413 millones, aprobados por el Consejo Regional, Core, permitieron terminar unas obras que no estuvieron contempladas en la licitación original y que son desviación o encauce de aguas superficiales. Eso ya se está terminando y esperamos que las obras concluyan a fines de marzo”, explica Paredes.

Esperan que en abril las obras sean recepcionadas por el gobierno regional y una vez que esté recibido el proyecto tramitarán el permiso de funcionamiento para lo cual deberán presentar un plan de gestión ante la secretaría regional ministerial de Medio Ambiente. Paralelamente tramitan los permisos sectoriales para el agua potable, alcantarillado, electricidad y el futuro funcionamiento de la planta de residuos peligrosos. Por ello, Fernando Paredes cree que el nuevo relleno sanitario entrará en funcionamiento en el segundo semestre del año.

Grandes piscinas

El alcalde de Puerto Natales destaca que el relleno sanitario se basa en grandes piscinas, sin agua, de 150 metros por 100 metros, como si fuera una gran manzana o cuadra. “Allí se va depositando la basura domiciliaria y no habrá espacio para la chatarra o basura industrial. A medida que se va llenando se va tapando con tierra hasta llenar toda la piscina”, dice.

Asimismo, todas las aguas que fluyan irán a una canalización y luego conducidas a una planta de tratamiento donde serán filtradas, licuadas hasta quedar disponibles para su reutilización como lavar camiones o regadío.

En el acceso al recinto igual se dispone de un equipo que controlará el peso de los camiones que llegan con los residuos y galpones.

“Es un vertedero que estará acorde a las exigencias de Salud, dirección de Aguas y los protocolos medioambientales”, asegura el alcalde Paredes, quien precisa que inicialmente el recinto quedará bajo administración municipal, pero hay una proyección para que a futuro se agregue la implementación para el tratamiento de los residuos industriales y eso se transformará en un centro que generará ingresos si se considera los desechos desde las pesqueras.

“Hoy no está pensado para los residuos industriales. Está hecho para los residuos domiciliarios, pero con la proyección se espera a futuro implementar el tratamiento de basura industrial. Allí será el momento de decidir si este relleno sanitario se mantiene bajo administración municipal o es entregado en concesión”, sostuvo Paredes.