Adriana Aguilar: “Para el turismo de la zona esta temporada se perdió”

La indefinición sobre la reapertura de las fronteras es la principal causa del complejo escenario: “Un turista se demora entre dos y tres meses en decidirse a venir a la zona”, señala.

Adriana Aguilar, Gerente de la Cámara de Turismo Última Esperanza, estuvo el pasado fin de semana en Punta Arenas, lugar que visita por primera vez desde el inicio de la pandemia, mismo período en el que se encuentra en este cargo. Aprovechó de visitar el estudio de Pingüino Multimedia, desde donde analizó el complicado escenario que se les presentó con la emergencia sanitaria.

“Ha sido muy difícil el escenario que nos tocó y poder mantener arriba el ánimo. Además de mantener a flote a las empresas que han sufrido el impacto de la pandemia”, reconoce de entrada.

Acota que los hoteles han funcionado con un 30 a 50 por ciento de sus capacidades, varios comercios se encuentran cerrados y especialmente el alto desempleo -en el que estima que por lo menos un 25 por ciento de la fuerza laboral corresponde al área del turismo- son las consecuencias producidas por la reducción considerable de turistas nacionales y extranjeros en los diversos puntos.

También destaca el vigor de los empresarios y comerciantes para sobreponerse a las adversidades de este periodo. “Hemos tenido mucha fuerza y poder de convicción. Y que trabajando de buena manera se puede mejorar. Los empresarios han trabajado en capacitarse y entender cuáles son los protocolos para atender a un visitante”, complementó.

Las favorables condiciones sanitarias en la región austral auguran una esperanza en el sector. No obstante, para la funcionaria de la Cámara de Turismo Última Esperanza existen factores que impiden aventurar la esperada reactivación.

“Sentimos que lo peor ya pasó, pero la incertidumbre genera mucho nerviosismo, indecisiones que no se superan. No saber si contratar personal. La reactivación está en duda, porque esta va a ocurrir cuando lleguen turistas internacionales”, sentenció.

Para ello, hace varios meses han insistido para que se concrete la anhelada reapertura de las fronteras: “Hay muchas herramientas que hoy en día el Gobierno ofrece para contratar más gente, pero sin visitantes es imposible. La demanda nuestra son los turistas nacionales y especialmente los extranjeros”.

La semana anterior, autoridades regionales se reunieron con el Gobierno para entregar una solución. Aguilar explica que “hay mucho interés de las agencias internacionales. Ellos sienten interés por venir a Chile”.

Ante la falta de respuesta sobre esta interrogante, la gerente de la Cámara de Turismo Última Esperanza fue enfática en sentenciar que “para nosotros se perdió la temporada. No nos sirve que abran en octubre”.

Argumenta que “un turista extranjero para venir al sur austral en solo el hecho de decidirse se demora dos o tres meses. Y también hay que hacer un trabajo de promoción y comunicación en forma anticipada. Además hay otros destinos internacionales que ya están avanzando en el posicionamiento y con promociones interesantes. Cuando nosotros entremos a la carrera vamos a estar muy atrás”.

Por último, hace un llamado a las autoridades para “saber con certeza cuándo va a ser la fecha de apertura. Si hoy nos dicen que se abre en noviembre, podemos preparar personal, equipamiento y las instalaciones. La empresa que esté cerrada tendrá los tiempos necesarios para adecuar su oferta a este segmento”.