La Fuerza Aérea de Chile confirmó a las 0,40 horas de hoy que el avión Hércules C-130 que se le perdió el rastro a las 18,13 horas, tras despegar de Punta Arenas con destino a la Antártica, había quedado sin combustible, debiendo realizar el piloto un supuesto amarizaje.

Tempranamente la institución emitió un primer comunicado, entregando los primeros antecedentes, dando cuenta de una aeronave C-130 Hércules del Grupo de Aviación Nº10 que despegó a las 16,55 horas, perdiéndose todo contacto radial a las 18,13 horas, cuando se dirigía desde la Base Aérea Chabunco de la ciudad de Punta Arenas, hacia la Base Aérea Antártica Presidente Eduardo Frei Montalva. 

“La aeronave cumplía tareas de apoyo logístico, trasladando para ello personal para la revisión del oleoducto flotante de abastecimiento de combustible de la base y para realizar tratamiento anticorrosivo de las instalaciones nacionales en la zona”.

Conferencia

Cerca de la medianoche, el comandante en jefe de la IVª Brigada Aérea, general Eduardo Mosqueira, entregó mayores antecedentes en conferencia de prensa, en dependencias de la Base Aérea Chabunco.

Confirmó que en el avión viajaban 38 personas, de las cuales 32 son funcionarios de la Fuerza Aérea, tres del Ejército y tres civiles, entre ellos dos personas de la empresa Inproser y un estudiante de la Universidad de Magallanes.

Una vez que se declaró el estado de alerta se activaron los apoyos aéreos de la misma Fach, y privados como Dap. Además iniciaron viaje al área donde pudo haberse precipitado al mar la aeronave, cuatro buques.

Hora clave

Las 0,40 era la hora clave para efectos de tener novedades del Hércules, porque hasta esa hora duraba el combustible de la aeronave.

Sin decirlo abiertamente, la tragedia estaba instalada. El avión de grandes dimensiones cayó al mar. La afectación de su voz y rostro congestionado, eran evidentes en el general Mosqueira.

A las 0,45 horas oficializó que el avión tuvo que realizar un amarizaje o alguna acción por falta de combustible. Pero esperar sobrevivientes de una maniobra así, y en medio del temporal de viento que azota la zona es poco probable. El general insistió en la necesidad de mantener la fe.

“Lo importante ahora es ubicar la aeronave o lo que podamos encontrar”, dijo en tono compungido.

Otro C-130 llegaba anoche a Punta Arenas para unirse a la búsqueda en la zona del área donde se habría precipitado el avión. También una aeronave uruguaya, más dos F-5, en caso de encontrar sobrevivientes o balsas en el mar.

El buque más cercano al área es el Hondius, que llegó anoche, a las 23,30 horas, pero el comandante informó que las condiciones climáticas son muy adversas, con olas de seis metros de altura, que complican las tareas de rastreo. Otros cuatro buques se dirigen al área. Uno estaría arribando a las 18 horas de hoy y otro mañana.

“Muy terrible”

“Esto es algo muy terrible, porque son vidas humanas, gente con la que uno convive, los recibe, habla con ellos. No me gustaría que nadie pasara por esta situación”.

El general admitió estar muy consternado, porque es algo muy complicado. “Es un dolor muy grande, son 38 personas y empezar a llamar a los familiares y darles la noticia es una pena inmensa”.