Armada reactivó Capitanía de Puerto “Bahía Paraíso”

Desde el año 1996, la Armada de Chile, entre los meses de noviembre a marzo ha desplegado personal naval para activar la Capitanía de Puerto “Bahía Paraíso” en las dependencias de la base “Gabriel González Videla” en el Territorio Chileno Antártico, cumpliendo importantes tareas del ámbito marítimo.

La Capitanía de Puerto “Bahía Paraíso” se encuentra al mando del Teniente Primero Litoral Jorge Oyarzún, repartición que fue activada el pasado 17 de noviembre, contando con una dotación de dieciséis valientes hombres, que voluntariamente decidieron asumir la responsabilidad de representar Chile y resguardar la vida humana en el mar en este apartado e inhóspito continente.

La etapa de activación fue efectuada por el AP “AQUILES”. Superando las bajas temperaturas, los marinos procedieron a desconsolidar la carga y puesta en servicio de maquinarias, tales como grupos electrógenos, equipos de comunicaciones marítimos, conexión internet y satelital, ramal sanitario y agua dulce, elementos que son fundamentales para la subsistencia y sostenibilidad de la base y su dotación.

A diferencia del año anterior, la campaña de este año consideró el incremento de dotación contando con una brigada de reparaciones de cinco marinos y dos funcionarios de la Fuerza Aérea de Chile, todos ellos procedentes de diferentes reparticiones del país, quienes tienen como labor principal realizar una verificación del estado de conservación y el mantenimiento estructural de la base para su prolongación en el tiempo.

La Capitanía de Puerto “Bahía Paraíso”, dependiente de la Gobernación Marítima de la Antártica Chilena, es la repartición de Litoral más cercana al círculo polar antártico, que tiene como fin principal materializar la presencia efectiva del Estado de Chile en el Territorio Antártico. Ésta se realiza a través del control de tráfico marítimo de cientos de naves de pasajeros que navegan por el sector, efectuar las respectivas coordinaciones ante una eventual evacuación médica, apoyar tareas de la comunidad científica y finalmente contribuir a la protección de los recursos vivos y medioambientales en el continente antártico.