Cabo Primero Aquila Sinoe Quero Marileo “Como militar, a diario entrego lo mejor de mí, para lograr una mejora continua”

Generar conectividad vial es el principal motor de la labor que realiza el Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), perteneciente al Comando de Ingenieros del Ejército (CINGE) que desde 1953 ha contribuido en eliminar fronteras naturales, incrementando de forma estratégica el desarrollo nacional mediante la unión de su territorio. 

Desde 1994, el CMT se encuentra dando continuidad a la ruta austral a través de su Subjefatura Zonal “Punta Arenas”, donde el Cabo Primero Aquila Quero M., juega un rol importante como Jefe de Plana Mayor de la faena ubicada en Lago Fagnano, Región de Magallanes y la Antártica Chilena, donde se está ejecutando la conectividad vial del convenio “Estancia – Vicuña – Yendegaia”, etapa XI, construcción de la ruta entre el kilómetro 77.400 al 93.500.

Este efectivo del arma de Ingenieros indica que “este proyecto tiene el fin de conectar vía terrestre el extremo sur de la isla grande de Tierra del Fuego, para sacar del aislamiento a los compatriotas que viven en lugares aislados, para propiciar al crecimiento de la zona mediante el turismo”.

El Cabo Primero Quero es Ingeniero en Prevención de Riesgo, Calidad y Ambiente y desde el año 2012, se desempeña en el CMT como asesor en prevención de riegos, destacando que “he aprendido mucho, tanto de los órganos externos que nos controlan como de los profesionales civiles que aquí se desempeñan por los convenios existentes como ingenieros geomensores, ambientalistas, topógrafos, laboratoristas, como también del personal militar más antiguo con experiencia en faena”. Además, recalca que “mis expectativas siempre fueron seguir retroalimentándome como profesional y apoyar en lo que más fuera posible para logar la meta propuesta”.

Trabajar contribuyendo al progreso del país, en parajes tan hermosos como los existentes en la zona austral es invaluable, sin dejar de lado los resguardos para ello, donde el Cabo Primero enfatiza que “mi función es evitar accidentes, por lo cual debo intervenir en los procesos cuando algo se está ejecutando bajo una condición de riesgo que pueda afectar la seguridad de los efectivos o del equipo, maquinaria o medio ambiente”. 

Además, agrega que con vocación de servicio y profesionalismo “a diario me enfoco en entregar lo mejor de mí, para lograr una mejora continua, con el máximo de esfuerzo y dejo que los resultados hablen por sí mismo”.

En este sentido, cada día parte con una reunión de seguridad de acuerdo a la labor que se ejecutará, para lo cual se realizan controles en faena en cuanto a la observación de condiciones inseguras, en procesos que se categorizan con nivel alto, coordinaciones con asesorías, donde el Clase manifiesta que también se verifican “las actividades rutinarias del campamento ya que contamos con soldados conscriptos sin experiencia profesional, por lo cual hay que estar constantemente instruyéndolos en materias de seguridad, anímicas y sicológicas, para evitar cualquier situación que afecte su integridad”.

La jornada en faena no es algo simple, donde la dinámica se compone en turnos de 20 días de trabajo por 10 de descanso, donde viajan por largas horas para reencontrarse con sus familias. Aquí este efectivo del Ejército recalca que el apoyo de su pareja con quien tiene tres hijos ha sido un factor fundamental, “ella ha tenido que preocuparse de los niños, se ha sacrificado mucho, más aún con su trabajo en pandemia, pero siempre me ha apoyado en todo”.

El Cabo Primero Quero, recalca que tras casi nueve años contribuyendo a mejorar los estándares del CMT, aspira a realizar el Curso de Montaña, especialidad secundaria “para continuar creciendo en la carrera militar con nuevos conocimientos y nuevos desafíos”.