DRA IZKIA, ¿Es posible que a doctoras como la que ilustra esta carta de dolor y queja (una anestesióloga) se les permita ejercer en el sistema de salud de este hermoso país, en algún sanatorio, clínica, hospital privado o público o consultorio? ¿Qué trato recibirán los pacientes y las pacientes inmigrantes que tengan la desgracia de caer en las manos de esta médica anestesióloga, de nombre Esperanza?  ¿Qué autoridad defiende a estas víctimas, a estos pacientes, de doctoras como esta, aquí en Chile? ¿Quién libra del peligro a una inmigrante que enferma, o que va con Cóvid, ante personas como la doctora Esperanza? Las personas haitianas, o venidas de fuera de Chile, que enfermen y que sean para colmo pobres y sin redes de apoyo, y que necesiten ejercer su derecho humano a ser tratados en un hospital como personas, con benevolencia, con amor, como seres humanos dignos de respeto, ¿pueden ejercer este derecho humano universal en el momento de ser atendidos por la anestesióloga Esperanza?

Muchas gracias por dar a conocer a esta anestesióloga Esperanza, la que en las redes sociales se hace llamar o publicita RECONOCIENDO “SOY UN PLOMO”. Yo adjunto su burla cruel y su rostro, para que esto que ella hace no vuelva a repetirse en este lindo país.. Su xenofobia no es aceptable ni posible en una médica. Su desprecio y odio hacia los migrantes no tiene nombre.  Ella no califica para tratar con pacientes  inmigrantes. Muchas gracias

Con pena, esperanza   y justicia, Atte, Dra haitiana Nicole Douillard, Chile. 23 de abril de 2020, Santiago.