Cartas al Director: «Estimado y estimable Tomás Mosciatti, Director de Radio Bío-Bío»

Disculpe la hora, pero no puedo pasar por alto lo que siento respecto del derroche de humanidad y empatía del periodista y comunicador Sebastián (no sé pronunciar ni escribir su apellido), quien conduce «El trasnoche» de la Bio-Bio hoy 14 de mayo de 2021. De hecho, cada una de las veces que he tenido la oportunidad de oír a Sebastián en estas horas, en algunos finde, concluyo que este comunicador de la Bío-Bío tiene ese admirable sello de humanidad y empatía que escasea y que tanta falta hace hoy por hoy en no pocos medios de comunicación y en conductores y comunicadores de radio y de tv, en especial cuando cae la noche. 

En definitiva, nada más le escribo para felicitarle y agradecerle a usted también, señor Mosciatti, pues obviamente usted tiene que ver con el hecho de que Sebastián sea parte de su equipo profesional humano hoy, es decir, del hecho de que las noches de la Bío-Bío, al menos durante los finde, cuente en este tiempo con un comunicador social y humano tan notable como Sebastián. 

Es que este joven profesional prestigia y engrandece la imagen humana y corporativa de su radioemisora.

Es que Sebastián no sólo informa, educa y entretiene: sobre todo humaniza con ese sello carismático suyo.

Es que él le da voz a los sin voz, abre canales de apoyo y solidaridad con [email protected] [email protected], escucha a quienes no son [email protected] y que viven en soledad (lo cual no es muy típico hoy en las radios y medios oficiales), y va alternando estas instancias con pausas musicales maravillosas y con noticias y reflexiones atingentes y muy sabias, lo cual hace momento tras momento durante la programación de la Bío-Bío en esta horas. ¡Admirable su sello!

¡Qué formidable ha resultado para mí escuchar a Sebastián, esta y otras noches en la Bío-Bío, don Tomás! Trabajo hace tiempo y en estos instantes por las noches en una investigación académica de postgrado, en una tesis de Mg., ¡y de lo único que culpo a Seba es que, “por culpa suya” -como me pasaba con Giliño- me desentiendo de mi tesis por largos ratos a causa de su sello humanizador carismático y por cómo él trabaja y comunica y emociona y enciende corazones por las noches en la Bío-Bío con ese sello y  carisma suyos que de verdad merecen ser reconocidos por quienes nos declaramos auditores de “El trasnoche” de la Bío-Bío!  Por lo mismo, le he escrito a usted, don Tomás.

¿Qué más se puede esperar, en fin, de un conductor y comunicador de Radio, más aún en las noches?

¿Qué más se le puede pedir a un conductor de un programa radial que toca la piel y los afectos y las emociones de [email protected] oyentes y de quienes trabajan y trabajamos y no duermen y no dormimos por las noches, al menos durante esta y otras noches, señor Mosciatti? 

Le he escrito a usted, en fin, porque pocas veces se opina para felicitar y reconocer los méritos y lo bueno de alguien en nuestro país. Y aunque a usted le suene como una «salida de libreto» este mensaje mío, o como “algo poco convencional», debo decirle, señor Mosciatti, para terminar, que lo mío no es la expresión de una opinión sino de lo que siento, y lo que uno siente igual vale pues somos seres humanos no sólo conscientes sino, sobre todo, seres sintientes, esencia humana con la que conecta del todo y con creces el gran comunicador social llamado

Sebastián.

Finalmente le aseguro: mi sentir, respecto de este notable y admirable comunicador, interpreta a no [email protected] de [email protected] seres humanos que esta noche estamos oyendo al gran Seba en la Bío-Bío.