Estimado Director:

En época de crisis afloran por miles las frases como ”TIEMPO DE CRISIS, TIEMPO DE OPORTUNIDADES”, que buscan sembrar el optimismo, y para quienes estén en problema, vean una luz de esperanza, y que todo es momentáneo y se va a solucionar.

Los Gobiernos no debieran necesitar frases motivadoras, ya que tienen una planificación estratégica, o en el actual contexto el Presidente, sus Ministros y asesores, deben tener una visión dinámica de corto y mediano plazo para dar golpes de timón a sus políticas, acorde a enfrentar las tormentosas circunstancias, hoy, ni más ni menos que una pandemia.

Estos momentos son óptimos, para que el Ministerio de Educación pase a ser parte de la historia, al planificar exitoso año escolar 2021, en el cual pueda conjugarse la enseñanza a distancia y presencial en las aulas de enseñanza básica y media. Además crear un plan educativo excepcional, que podríamos llamarlo 2×1 o mejor aún 1,5 x 1, que implicaría concentrar adecuadamente los programas educativos, que permitan a los alumnos retomar los contenidos esenciales del año 2020, y al mismo tiempo los esenciales del año 2021.

Por otro lado, involucra inyectar recursos, que debe evaluarse con Hacienda, para que las niñas y niños y jóvenes de Chile, tengan acceso a la conectividad necesaria, y un tablet o notebook para llevar adelante su aprendizaje.  Y de una vez por todas, alinear a lo menos en ese concepto en igualdad a los estudiantes de Chile. Porque noto, que desfavorablemente  las políticas públicas, tienen un divorcio con la realidad del país.  Es el momento de comenzar a acortar algunas brechas, que ya podemos cuantificar adecuadamente.

Pero lamentablemente somos testigos de un empecinamiento absurdo, majadero y exacerbante, del Ministerio de Educación, de volver a clases ahora,  cuando nadie en el mundo, puede asegurar la salud de los alumnos, docentes y no docentes de los establecimientos educacionales, cayendo en polémicas innecesarias, ofendiendo a discreción al gremio de los Profesores, quienes pueden ser sus principales aliados en un proyecto más visionario, ambicioso  y de exportación como el ya expuesto.

Tengo esperanza que el Gobierno, sacrifique soberbia y orgullo, en favor de políticas públicas que sean saludables y realistas para el país.  

Es un momento de crisis que puede ser la antesala de un exitoso año 2021, solo basta que quienes tienen el timón vean más allá de la tormenta. 

Atentamente:
Adolfo Juan Canales Guentelican
Magister en Gestión Educacional
Universidad Andrés Bello