En unos pocos se traduce como sobreabundancia, buena vida y merecido autoagasajo, claro que al amparo de millones que se resignan -cr茅anlo- a que su esfuerzo merezca apenas un gajo. 隆Feliz D铆a del Trabajo!

S贸lo el 20% cuenta y canta a fin de mes sus ganancias con satisfacci贸n, sin miedo al futuro y con relajo; mientras de vuelta a casa la micro llena aturde la esperanza de cientos de condenados a pelar en promedio 12 horas por d铆a el ajo. 隆Feliz D铆a del Trabajo!

En nuestra patria la dignidad obrera se calcula -aunque suene un poquito irreverente- con la vista fija en las ventajas, en la preservaci贸n del modelo, en la chequera del poderoso y en su fajo; en tanto que ni los 鈥渞epresentantes鈥 ni la moral dominante hacen nada por levantar la dignidad de los 鈥渄e m谩s abajo鈥. 隆Feliz D铆a del Trabajo!

Para no caer en conductas inadaptadas hay que ajustarse -dicen los expertos- al modelo de vida aceptando sus reglas de exclusi贸n y consumismo a destajo; es decir tomando a la persona humana como un medio, como mercanc铆a, como clientela, como un atajo. 隆Feliz D铆a del Trabajo!

El derecho obrero en nuestra rep煤blica no es m谩s que promesa electoral que se entona de tanto en tanto al ritmo monocorde de un farandulero contrabajo; despu茅s del voto volvemos a constatar que la pr茅dica ha valido -salvo honrosas excepciones- limpiamente un hongo o un carajo. 隆Feliz D铆a del Trabajo!