El directorio del Club Natales decidió, de manera unánime, no recibir conforme los trabajos de remodelación efectuados en su sede social y gimnasio por las evidentes falencias que muestran las obras que tuvieron un costo que ronda los 1.800 millones de pesos.

El presidente de la entidad, Nelson Alvarez, junto a la directiva que encabeza, dio a conocer la noticia y los argumentos que respaldaban su decisión. Lo anterior, ante el anuncio dado a conocer la semana pasada por el alcalde de Natales, Fernando Paredes, sobre la próximo recepción de la obra.

Dijeron estar sorprendidos por esta información porque no tenían contacto con el municipio desde septiembre del año pasado cuando la obra fue visitada por los integrantes de la comisión de Infraestructura del Consejo Regional, Core. Desde ese momento nunca más fueron invitados, nunca más se les respondió los correos electrónicos ni tampoco fueron citados a una reunión o se les informó sobre el avance de la obra.

Alvarez informó que “de forma unánime como directorio hemos tomado la decisión de no recibir las obras del club en forma categórica y enfática”.

Respaldan su decisión en diversos documentos que les llegaron desde el gobierno regional donde se da a conocer las gestiones, solicitudes e informes emitidos desde el año pasado sobre la obra en cuestión.

Entre esos antecedentes se encuentran lo planteado por el jefe de la División de Presupuesto e Inversión Regional, la Unidad Jurídica del gobierno regional y el presidente del Consejo Regional, quienes le solicitaron al intendente de Magallanes, que se realice una denuncia formal de estos hechos a la Contraloría regional de la República.

Ello, manifestó Nelson Alvarez, en virtud de “las diversas irregularidades y a las discrepancias detectadas y detalladas en varios documentos desde septiembre del año pasado. Ello producto de una mala asesoría a la inspección técnica, que ellos han determinado que son de carácter grave”.

Estructura podrida

Uno de sus principales reclamos es lo referente a la estructura del gimnasio, específicamente el reforzamiento de los marcos portantes, cerchas o tijerales del techo y su estructura de soporte, los que son completamente de madera con una antigüedad cercana a los 70 años. En la visita efectuada al gimnasio por el inspector técnico que asesora al club, Juan Fernández, se detectó que la estructura de madera soportante del techo del recinto se encontraba podrida, la que sin embargo no fue retirada, cambiada o reforzada, sino que recubierta con planchas de pino para ocultar su grave deterioro.

Sin embargo posteriormente la empresa ejecutante del proyecto solicita un aumento del presupuesto para reforzar dicha estructura de madera, lo cual fue desestimado por el gobierno regional porque dichos trabajos estarían considerados en el proyecto que fue licitado y adjudicado a la empresa constructora José Cuevas.

Lo anterior es otra preocupación de los dirigentes, quienes indican que al no autorizarse los dineros, queda la duda sobre la forma que utilizó la empresa para reforzar los tijerales del techo.

Aclararon que sin ser expertos en el tema es innegable la deformación que presenta la techumbre.

Alvarez indicó que “uno de nuestros directivos dijo que no podríamos recibir algo que está peor de lo que nosotros entregamos estructuralmente y visualmente hablando”.

Detectan sobreprecios

En los documentos que le fueron remitidos por la comisión de Infraestructura del Core, encontraron “partidas pagadas en exceso, enfierraduras que deberían costar $5 millones 700 mil pesos y se pagaron más de 75 millones, partidas de más de 20 millones de pesos en cañerías”, expresó.

Añadió que “necesitamos recibir nosotros algo no solamente que esté en orden del punto de vista administrativo, sino que principalmente desde el punto de vista técnico”.

Consultado sobre si las deficiencias detectadas en su momento han sido subsanadas dijo que “el gobierno regional en su denuncia que hace el primero de abril (a Contraloría) se refiere a estas inconsistencias, y de acuerdo a correos enviados en marzo y principio de abril hacen presente que desde septiembre de 2019 han solicitado documentos del punto de vista técnico y estos no han sido entregados por la municipalidad, nosotros no sabemos si esto ya fue subsanado”.

Expresó que la decisión de no recibir la obra es para salvaguardar la responsabilidad del directorio de esta entidad deportiva en torno a una construcción que no sólo es propiedad del Club Natales sino de toda la comunidad natalina y sobre la cual ellos tienen la responsabilidad de custodiarla, mantenerla y preservarla.

Añadió que “nosotros tampoco podemos recibir el proyecto por no estar seguros de que este se encuentra desde el punto de vista técnico y administrativo completamente afinado. Además que desde ese momento comenzarían a correr los plazos de prescripción y garantías”.

Aberraciones constructivas

Clarificaron que ellos son conscientes que no poseen la expertise de un organismo técnico, pero que ello no es obstáculo para tener una opinión desde el punto de vista estructural-visual. Entre los reparos que surgen, Nelson Alvarez mencionó “la deformación notable que presenta el techo del gimnasio, que es visible para todos”.

El dirigente agregó que el elevado monto de inversión del proyecto fue porque se trataba de una obra de restauración, sin embargo “no se ha respetado el diseño de ventanas, de marcos, de puertas, de alfilería, torneados de maderas, cornisas y se está utilizando material de menor calidad porque ya se puede ver que la madera utilizada está presentando resquebrajamiento y quiebres antes que la obra en su conjunto sea entregada, situación que no podemos tolerar ni tampoco encontramos que un proyecto que bordea los 1.800 millones de pesos pueda permitir este tipo de aberraciones desde el punto de vista técnico”.

Indicó que objetivamente hubo cambios de materialidad en la ejecución de los trabajos, como fue lo ocurrido con la sede social, que en vez de ser restaurada fue demolida y reconstruida con material de metalcom, aunque en las bases se establecía que debía efectuarse con madera.