Recientemente el Ministro de Agricultura, Sr. Antonio Walker, comunicó que las Áreas Silvestres Protegidas del Estado abrirían sus puertas progresivamente y que para fines de mayo, todos los Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales estarían funcionando.

Esta determinación sin ningún fundamento técnico y menos sanitario, obedece a nuestro juicio, a una política de gobierno de dar una falsa imagen de normalidad, en donde claramente los principales afectados son los funcionarios de las Áreas Silvestres Protegidas, trabajadores de los concesionarios, el público visitante y en definitiva toda la comunidad, estableciéndose que el “fin justifica los medios”.

Llama la atención de esta medida, que tanto autoridades locales, como los empresarios del turismo, coinciden en que una apertura prematura es dañina para la comunidad, en consideración a que aún no se llega al máximo número de contagios de la pandemia y recomiendan iniciar las actividades junto con el inicio de la temporada 2020-2021, al igual que nosotros sugerimos a la Dirección Regional.

Por otro lado, preparar una apertura anticipada, además del riesgo que significa para las personas, requiere del presupuesto necesario para su implementación, recurso que fue retirado de las arcas de la institución por el Ministerio de Hacienda en el mes de marzo y que ha traído consigo el que en la actualidad esa falta de presupuesto para contratar personal, readecuar las instalaciones para la nueva forma de atención de público, etc.

Afecta además al trabajo de coordinación con las instancias público-privado que requiere de tiempo para abordar las estrategias de apertura, sin estar disponibles servicios de emergencias ante accidentes u otros incidentes que puedan ocurrir en invierno.

Vemos con preocupación, cómo en el país y en nuestra región en particular, hay un aumento descontrolado de contagios, por lo que nos manifestamos en contra de esta medida considerando que es una irresponsabilidad ante la comunidad y reafirmamos nuestro rechazo; donde la vida de los trabajadores, al parecer, poco importa a la autoridad.

Hace menos de una semana, la propia Subsecretaria de Salud Dra. Paulina Daza, manifestó en los medios de prensa que, “probablemente llegaremos a un número mayor (peak) en los próximos días y semanas”.

Si la propia autoridad del ministerio de Salud manifiesta que lo peor está por venir, entonces no queda más que concluir que la decisión es solamente por razones políticas, para dar cuenta de una normalidad que evidentemente no existe.

Se podrá argumentar desde el Ministerio y de la propia Conaf que esto es una especie de ensayo para entrar en rodaje y llegar de buena forma al inicio de temporada. Nada más alejado de la realidad, puesto que el Parque Nacional Torres del Paine lleva más de “40 años en rodaje”, en cuanto a recepción, atención, cobro y protección de visitantes, por tanto los trabajadores sabemos lo necesario para una nueva temporada y en las actuales circunstancias los que prima es la seguridad y la salud de todos. El argumento es falaz.

Por último, los sindicatos de trabajadores de Conaf Magallanes representan a más del 95 % del total de trabajadores y sabemos que en algún momento deberemos abrir nuestros parques a los visitantes, eso es innegable, pero debe hacerse cuando las condiciones sanitarias y de seguridad así lo permitan. No olvidemos que el invierno aún no llega y la vulnerabilidad por las condiciones climáticas es un elemento muy importante a considerar.