Con un contundente 60%, los Magallánicos rechazaron la propuesta de nueva Constitución

“Hay que escuchar la voz del pueblo”. Así decía anoche el Presidente Gabriel Boric al enfrentar la derrota de la opción Apruebo en el plebiscito de salida en el cual el pueblo de Chile rechazó la propuesta de nueva Constitución.

Horas antes, tras votar en Punta Arenas, el Mandatario había indicado que estaría, al término del proceso eleccionario, comentando lo que decidiera el pueblo de Chile, en cuya sabiduría -enfatizaba- confiaba “plenamente”.

Y el pueblo habló: la opción Rechazo a la propuesta de nueva Constitución se impuso holgadamente en todo el territorio (61,97% por el Rechazo y 38,03% por el Apruebo, según el 99,96% de las mesas escrutadas). 

Esta tendencia había sido predicha en diversas encuestas, por lo que, quizás, lo que más sorprendió es que ni siquiera en Magallanes, la tierra del Mandatario, logró ganar el Apruebo (59,92% por el Rechazo y 40,08% por el Apruebo, escrutado el 100% de las 405 mesas dispuestas en la región).

Lo sucedido ayer golpea duramente al gobierno de Boric, siendo imposible establecer un divorcio entre lo sucedido y su gestión. De hecho, se espera que mañana el Mandatario anuncie el esperado cambio de gabinete, para empezar un nuevo ciclo político. 

Desde todos los sectores, también se habló de un castigo ciudadano a la soberbia no sólo de un sector de los convencionales, sino de quienes están hoy en el gobierno. 

La aplastante derrota impone al gobernante la tarea de dar señales fuertes y claras, impulsando no sólo la continuidad del proceso constituyente abierto el 25 de octubre de 2020, sino escuchando la voz de la gente que no quiere el enfrentamiento, que repudia la violencia, que desea vivir en paz y que quiere avances, pero en forma gradual y en calma.

Así lo remarcaron tanto partidarios de la alternativa ganadora como quienes, siendo del mundo de centro-izquierda, cuestionaron la propuesta emanada de la Convención Constitucional. Para los “Amarillos”, por ejemplo, lo sucedido “fue un mensaje del Chile profundo” e impone la tarea de crear una nueva centro-izquierda democrática que no sea “el vagón de cola de un gobierno extremista”, sino que se haga cargo del sufrimiento de la ciudadanía. 

Histórica participación ciudadana

Más allá de los resultados y de quienes desde anoche están exultantes por el triunfo del Rechazo o amargados por la derrota, la jornada de ayer fue histórica por diversos elementos. Primero, por el proceso democrático en sí mismo; segundo, porque sucedió a 70 años desde que las mujeres tuvieran derecho a voto; y tercero, por la amplia concurrencia a las urnas.

Aunque el voto fue obligatorio -y ello no ocurría desde 2012-, la participación de casi 13 millones de votantes es un hecho excepcional, siendo la mayor concurrencia a las urnas que se ha registrado en la historia del país. Cabe recordar que había 15 millones 173 mil 857 habilitadas para sufragar.

En Magallanes, acudieron a las urnas 117 mil 847 personas, de un padrón electoral que consideraba casi 160 mil potenciales votantes.

Por todo lo anterior, no es posible comparar los resultados del plebiscito de salida con los obtenidos en el referéndum constitucional del 25 de octubre de 2020 ni con la segunda vuelta presidencial en la cual Boric resultó electo Presidente.

Ni en Magallanes ni en la mesa del Presidente

El temprano escrutinio de los votos que se inició en nuestra región por la diferencia horaria dio la tónica de lo que iba a suceder: en el conteo de los sufragios fue contundentemente claro que la opción Rechazo se impondría en todo el territorio con unos 20 puntos porcentuales de diferencia.

Escrutado el 100% de los sufragios emitidos en las 405 mesas instaladas en nuestra zona, el Rechazo se consolidó con un 59,92%, dejando el 40,08% para el Apruebo.

No hubo ni una mesa en ninguna de las once comunas del territorio magallánico donde se impusiera el Apruebo. 

Lo sucedido en la mesa 246, donde votó Boric en el Liceo Industrial, tampoco fue distinto, ya que, de las 285 personas que sufragaron, 168 rechazaron la propuesta constitucional y 117 adhirieron a ella.

El nuevo camino

En su mensaje de anoche, el Presidente Boric dijo que el resultado del plebiscito de salida envió dos mensajes: que el pueblo chileno quiere y valora la democracia y que no quedó satisfecho con la propuesta de Constitución que le propuso.

El Mandatario anunció que encabezará un proceso que permita consensuar un nuevo texto que nos interprete a todos. Dijo que hoy se reunirá con los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado para, en conjunto con el Congreso y la sociedad civil, dar vida a un nuevo texto constitucional, avanzando lo más rápidamente posible en aquello.

Derrota fuerza cambios

Como se ha dicho, la derrota electoral no permite soslayar las responsabilidades del gobierno, del gabinete ministerial y de lo que se articuló en regiones a través de las delegaciones presidenciales.

Al interior del oficialismo, cobrará fuerza la voz de los partidos tradicionales de la centro-izquierda, aquellos de la otrora Concertación que se han sentido como los convidados de piedra en el gobierno y que han sido repudiados con hechos y palabras por los jóvenes que llegaron al poder. El discurso de la superioridad moral se caerá estrepitosamente porque, a la hora de cambios, el Presidente tendrá que mirar sí o sí hacia la vieja guardia política, la que ha estado agazapada esperando su momento.