Hemos tomado conocimiento de la violación de una Técnico de Enfemería mientras ejercía funciones en una residencia sanitaria bajo la dependencia de la Seremi de Salud.

Como Consejo Regional del Colegio Médico de Chile, condenamos categóricamente este delito, una de las expresiones más duras de la violencia de género que existe en nuestra sociedad. Así, llamamos a la aplicación de las máximas sanciones a quienes cometieron este acto tan detestable, en el marco de la ley de protección a los trabajadores de la salud, que aumenta las penas para quienes son capaces de tan cobardes agresiones.

Ofrecemos todo nuestro apoyo a quien ha sido víctima de esta agresión y a todo el personal de salud que se desempeña en una función que no posee la protección necesaria.

Es obligación del empleador otorgar las condiciones de seguridad necesarias para cumplir con el trabajo encomendado. No es posible tolerar, el grado de desprotección con  que quienes trabajan en residencias sanitarias, ejecutan su imprescindible labor.

Las y los trabajadores de la salud, que han demostrado su vocación incansable en esta emergencia, merecen condiciones dignas y seguras para trabajar. No exigimos más que eso, pero no toleraremos menos.