Investigadores hicieron un descubrimiento en la bahía de San Gregorio del Estrecho de Magallanes que involucra a la etnia fueguina/patagónica de los Tehuelches, específicamente, de su rama más austral, los Aónikenk.

Se trata de una flauta de tres agujeros, la cual está siendo estudiada en el Centro de Estudios del Hombre Austral (CEHA), del Instituto de la Patagonia de Punta Arenas, por el Dr. Rafael Díaz, etnomusicólogo de la Universidad de Chile.

Según explicó el experto a BioBioChile, este importante hallazgo -considerado como el primer instrumento musical de los tehuelches- obliga a reescribir la historia de los pueblos fueguinos como “pueblos sin música”.

“Obliga a actualizar textos canónicos sobre los fueguinos desde Hornbostel, Chapmann, Izikowitz, Keller, Merriam, hasta Grebe”, sostuvo el Dr. Díaz.

Rafael Díaz e Isabella Riquelme

Además, añade, obliga a darle el crédito correspondiente a Martín Gusinde, Luis Merino y Erich von Hornbostel, quienes alguna vez mencionaron la posibilidad de que los fueguinos habían tenido instrumentos musicales.

“Ellos estaban en la razón. El problema era que había que demostrarlo. Este paper lo demuestra”, mencionó el especialista. 

Cabe destacar que la flauta descubierta estuvo al servicio de la práctica chamánica, siendo utilizada como instrumento de inducción tránsica. Tiene una data radiocarbónica de 1647-1670, análisis hecho por la University of Georgia.

“El pueblo aónikenk adquirió un aparato totémico/chamánico centrado en el albatros proveniente del pueblo selk´nam y el yamana. El albatros como animal totémico de la etnia aónikenk es una herencia cultural transplantada de los selk´nam al aónikenk”, puntualizó el Dr. Díaz.

“Ya no podemos concebir a los pueblos fueguinos como compartimentos estancos. Esta investigación demuestra que hubo transmisión cultural entre pueblos de Tierra del Fuego y uno de la Patagonia”, enfatizó.

El paper, titulado “La Tierra del fuego se apaga: requiem para flauta sola”, será publicado en agosto en el Ibero-American Music Review

En tanto, la investigación obtuvo el primer lugar en el concurso internacional de (Etno) Musicología Otto Mayer Serra. “Hoy por hoy es el premio musicológico más importante en el mundo occidental. Lo organiza hace muchos años la University of California Riverside y el jurado es internacional (USA, España y Brasil este año)”, indicó el experto.

“Quiero hacer muy presente que este paper está dedicado a mi maestro Luis Merino (…) le dedico lo más valioso que he podido llegar a producir en la etnomusicología”, cerró.