“La jubilación es para utilizarla en vida y no para que las administradoras expriman al máximo el ahorro de los cotizantes que terminarán heredando sus ahorros con una tasa de mortalidad irrisoria”, expresó el diputado independiente.

La iniciativa prohíbe todo “acto” o contrato que se relacione con una tabla de mortalidad que supere los 85 años.

“Sabemos que el gobierno no lo hará porque se rompe el gran negocio de las AFP y aseguradoras, y dirán que no tenemos atribuciones para legislar en esta materia, es por eso que buscamos la vuelta al ámbito de todo acto jurídico para no tener problemas de admisibilidad”, aseguró el parlamentario.

Lo anterior quiere decir que ningún acto que tenga efectos jurídicos podrá ser válido si es que se relaciona con una tabla de mortalidad superior a 85 años.

De esta manera, el proyecto presentado por el diputado magallánico que busca proteger el interés general de la sociedad bajando la tabla de mortalidad.

El documento propone que “todos los actos o contratos que se relacionen con una tabla de mortalidad superior a los 85 años de edad sean sancionados con la nulidad absoluta del mismo”.

Este límite pretende que los contratos no se conviertan en mecanismos que distorsionen la realidad, de manera que no perjudiquen directamente a los contratantes.

En el año 2020 la esperanza de vida de una mujer es de 83,6 años y para un hombre es de 78,1 años, según los datos oficiales entregados por el Instituto Nacional de Estadísticas.

El proyecto de ley considera que una tabla de mortalidad que exceda de manera significativa dicho parámetro, “no se condice con la realidad chilena y, por tanto, opera en contra del bien común”.

La iniciativa señala entonces que cualquier acto o contrato que se relacione con aquel instrumento debe ser declarado nulo por el juez.

En Chile, la probabilidad de una mujer de llegar a los 110 años es de 2 sobre 1.000, es decir, 0,2% y en el caso de los hombres es de 0,01%. Así, el parlamentario explica que esa probabilidad es “ínfima”, es mucho mayor la probabilidad de que se muera a los 61 años, por ejemplo. Todas las probabilidades de muerte para cada tramo de año se mezclan y finalmente se calcula la expectativa de vida de una mujer promedio a los 60 años y la de un hombre a los 65.

El diputado regionalista asegura que, si se fija a 85 años, la pensión para un hombre de 65 años aumentaría en 13,96% y para una mujer de 60, aumentaría en 17,3%”.

“El gobierno y todos los gobiernos le han seguido el juego a las AFP y aseguradoras, y les dirán que esa rebaja pondrá en riesgo la pensión de quien supere excepcionalmente los 85 años. Pues bien, esa excepción se soluciona con un seguro de longevidad para ese número reducido, pero beneficiando a la mayoría con una pensión más digna en vida”, expresó.

“Hicimos este proyecto en el ámbito civil porque sabemos que el gobierno de otra manera no se va a involucrar o terminará llevando esta iniciativa al Tribunal Constitucional, como todas las que ayudan a las personas y le quitan poder a los grandes intereses económicos que han demostrado defender”, agrega.

 Además, el parlamentario afirma que “este proyecto es admisible por donde se mire, le doblamos la mano a los poderosos y le perdimos el miedo a legislar. Espero que la Comisión de legislación cuanto antes y lo comience a discutir”, finalizó el diputado por la Región de Magallanes.