“En Punta Arenas la primera campaña fue muy exitosa por lo que ya hemos reclutado 300 voluntarios en dos meses de trabajo y agradecemos enormemente la generosidad de todas y todos los voluntarios. Ha sido una experiencia muy emotiva y llena de anécdotas”, sostiene la Dra. Yolanda Espinosa Parrilla del CADI UMAG, la investigadora principal en Magallanes del “Estudio de la variación genética a nivel de genoma para la susceptibilidad y la gravedad de COVID-19 en la población chilena”, una de las 63  investigaciones que, a finales de junio, el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través de la ANID, adjudicó a la comunidad científica nacional para conocer más acerca del Coronavirus.

Y aprontándose a una segunda etapa, la especialista añade: “Ahora nos quedan dos meses más para reclutar 500 voluntarios… es un trabajo faraónico pero estamos muy motivados y creemos que lo vamos a conseguir”. De esta forma, la Dra. Espinosa hace hincapié en la convocatoria que les resta para cumplir con los objetivos del estudio, y a partir de la cual buscan captar, sobre todo, voluntarias y voluntarios asintomáticos y que estuvieron hospitalizados.  “Sería fundamental reclutar asintomáticos que nos pueden dar pistas sobre los factores genéticos que nos protegen a padecer la enfermedad en forma grave, así como pacientes que estuvieron hospitalizados y que nos pueden ayudar a entender por qué la enfermedad a veces se presenta de una manera tan agresiva; también interesa muchísimo reclutar a pacientes que han presentado la que se ha llamado “niebla mental” que se refiere a presentar problemas de confusión mental o fallos de memoria tras pasar COVID-19”, enfatiza.

El estudio 

El proyecto es liderado por el Dr. Ricardo Verdugo de la Universidad de Chile, y en él participan investigadoras de la Universidad Austral de Chile, la Universidad de Antofagasta y la Universidad de Magallanes. La Dra. en Ciencias Biológicas Yolanda Espinosa Parrilla, profesora asociada de la Escuela de Medicina e investigadora del CADI-UMAG, dirije el estudio en una de las cinco macrozonas de estudio que contempla la investigación: el territorio austral, para lo cual la Dra. Espinosa cuenta con su propio grupo de investigación, el grupo GEMMa, en el Centro Asistencial Docente y de Investigación (CADÍ-UMAG). 

“Genómica Evolutiva y Médica en Magallanes” (GEMMa) está conformado por la tecnóloga médica Daniela Zapata, estudiante de Doctorado en Biología Molecular de la UMAG; por la tecnóloga médica Paula Zuñiga; la bioquímica Magdalena Osorio y los TENS de laboratorio Oscar Gallardo y Paulina Velásquez.  El grupo, dirigido por la Dra. Espinosa, quien cuenta con amplia trayectoria en el campo de la genética humana, realiza actualmente investigaciones en enfermedades prevalentes en la región, como cáncer gástrico y COVID-19, y son parte activa del Laboratorio de Medicina Molecular del CADI-UMAG.

¿Cuál es el objetivo del estudio?  Dilucidar cuales son los factores genéticos que repercuten en el grado de severidad con que un paciente afronta esta enfermedad, incluyendo aquellos factores que hacen que algunas personas no enfermen pese a ser infectadas. Por ello, y tras una fase de preparación, comenzaron, a mediados de septiembre, una campaña de reclutamiento de voluntarios y voluntarias a nivel regional que puedan participar del estudio aportando antecedentes de cómo cursaron la enfermedad y otros aspectos relacionados a su ancestría, es decir su origen genético.

Loscriterios de inclusión es que sean personas mayores de edad, tanto asintomáticos como sintomáticos,que tengan un diagnósticopositivo al virus -ya sea por PCR, serología o diagnóstico clínico-y que residan en Chile. En este contexto, las y los interesados pueden contactar al equipo de Magallanes al correo electrónico covid19hg@umag.cl o al whatsapp +56 976995446, así como también a través de las redes sociales del proyecto a en Instagram (@covid19hg), Twitter (@covid19hg_cl) y Facebook (facebook.com/covid19hg).

La Dra. Espinosa añade que para extraer una muestra representativa de la diversidad genética que caracteriza a la población chilena, se analizarán, en el período de un año, los genomas de 4 mil personas que han resultado positivas para COVID-19 de norte a sur de Chile, 800 en la región de Magallanes, así como su afectación clínica a través de encuestas. “Esto nos permitirá –acotó- conocer su genética y el grado de severidad con que cursó la enfermedad y posteriormente, encausar las acciones de resguardo, clasificando a la población según riesgo e identificando potenciales objetivos terapéuticos, tanto para esta como para otras enfermedades virales”

Además, señaló que “ya somos parte del consorcio nacional ConTAC19 y del consorcio internacional COVID-19 hg, para el estudio de la infección causada por el virus SARS-CoV-2 causante de COVID-19, ambos consorcios creados con el espíritu de compartir datos y resultados de forma abierta para la totalidad de la comunidad científica”.