El comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Arturo Merino Núñez, reconoció que existe la probabilidad de que “nunca se sepa” qué le sucedió al avión Hércules C-130 de la Fach, que se accidentó la semana pasada mientras se dirigía a la Antártica con 38 pasajeros a bordo.

El general abordó en entrevista con El Mercurio las labores de búsqueda y, planteó que “el problema es que hemos encontrado muy pocos restos de la aeronave”, lo que dificulta por ahora el esclarecimiento de las causas de la tragedia.

Los primeros restos de la aeronave, que correspondían a las esponjas de los estanques internos de combustible, se encontraron a los dos días de desaparecido el avión, y posteriormente se fueron hallando restos humanos, e incluso -según Brasil- “objetos personales y escombros compatibles”.

En ese marco, Merino sostuvo que “según los antecedentes que hemos manejado y lo que se ha encontrado, la verdad es que el avión sufrió un colapso completo que lo hizo desintegrarse, sea en el mar o en el aire”.

No obstante, apuntó que “en la medida en que se encuentren más restos del avión, eso permite ir descartando las hipótesis menos probables e irse a la que realmente produjo el accidente”, elementos como “estructuras más grandes, motores por ejemplo, la cabina, porque ahí están todas las indicaciones del vuelo”, considerando que “los aviones militares no tienen caja negra”.

Hipótesis serán estudiadas

En este contexto, consultado ante la eventualidad de que no se pudieran hallar más elementos de la aeronave y la dificultad para reflotar objetos desde el fondo del mar de Drake, reconoció que “es una de las probabilidades, por supuesto”, que “nunca se sepa qué pasó”, situación que “esperemos que no suceda”.

“Lo único que puedo decir es que todas las hipótesis posibles van a ser estudiadas en forma abierta, porque somos los principales operadores del avión en Chile. Como pilotos, queremos saber qué le pasó a la aeronave para tomar medidas correctivas, si es que hubiese que tomarlas”, subrayó.

Aquello, manifestó, “es lo que también nos tiene muy acongojados, porque hay que seguir operando el avión, las campañas antárticas tienen que seguir”.

Actualmente las labores de búsqueda esta semana pasaron a ser submarinas, pero el jueves fueron suspendidas por unos días dadas las “extremas” condiciones climáticas de la zona.