En esta época del año los ganaderos de Ultima Esperanza ya tenían comprometida -en un año normal- la venta del 100% de su producción bovina, lo cual se ha reducido a la mitad por el coronavirus y la sequía que afecta a la zona sur del país donde se encuentran los centros de engorda.

El presidente de la Agrupación de Ganaderos de la comuna de Torres del Paine, Arturo Kroeger, expresó que “respecto a nuestra situación sigue igual. Es de incertidumbre en el caso de los vacunos. En mi caso en esta época en un año normal tenía el 100% de los vacunos vendidos y ahora no tengo comprometidos ni siquiera el 50%”.

Indicó que de alguna manera tendrá que vender sus animales, porque los campos no resisten esa carga animal durante el invierno. 

Su situación no es distinta a la que vive el resto de los ganaderos, quienes visualizan una baja en los precios de su producción bovina.

En este incierto escenario cayó como un balde de agua fría el aumento del valor de las contribuciones agrícolas en la región en un porcentaje de un 120%.

“Estamos en una situación bastante complicada en cuanto al vacuno y también por el alza de contribuciones” expresó. Sobre este último punto manifestó que “hemos visto cómo el gobierno se preocupa de los pequeños empresarios, las Pymes, el turismo y ¿los ganaderos? Nosotros no hemos parado nuestras faenas, no hemos despedido a nadie, seguimos. La ganadería no para”.