Habitar y compartir una nueva ruralidad

Sr. Director

En julio pasado, el Servicio Agr铆cola y Ganadero (SAG) suspendi贸 la certificaci贸n de subdivisiones de predios r煤sticos, producto del abuso que ha tenido el decreto 3.516 y por la presi贸n de quienes buscan prohibir. Este hecho impuls贸 al Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) a realizar una consulta ciudadana, la cual finaliz贸 el 24 de octubre con m谩s de 900 respuestas, revelando la gran importancia que tiene para la ciudadan铆a este tema. Hay que considerar que las 煤ltimas consultas no hab铆an superado las 40 respuestas, lo que indica que el derecho a vivir en un entorno rural es m谩s importante que nunca para los chilenos.

La masificaci贸n de loteos sin est谩ndares de conservaci贸n ni planificaci贸n territorial ha tra铆do graves da帽os al medioambiente y sus comunidades, a trav茅s de la contaminaci贸n de nuestras aguas, la p茅rdida de bosque nativo, la generaci贸n de residuos, la p茅rdida del paisaje, el impacto en la cultura y biodiversidad local, entre una serie de externalidades negativas producto de proyectos sin sentido.

Aquel modelo claramente ha llegado a su fin y tiene que ser r谩pidamente acompa帽ado de un proyecto de ley que formalice su t茅rmino y proponga una nueva legislaci贸n en su reemplazo.

Al mismo tiempo, es necesario que los desarrolladores de iniciativas de subdivisiones puedan asimilar los impactos negativos, y mientras que no exista una ley que lo modifique, puedan con voluntad mejorar los est谩ndares de sus proyectos, con un criterio serio, profundo e innovador, el que pueda ayudar a solucionar el tema de fondo.

Por otro lado, es importante resaltar tambi茅n que la industria ganadera, agr铆cola y forestal son una de las principales causas del cambio clim谩tico en el mundo 鈥 las cuales con un modelo de trabajo hist贸ricamente extractivista y que actualmente es permitido por el decreto 3.516鈥  han tenido importantes responsabilidades en la tragedia del bosque nativo chileno. Y en este punto no estamos aludiendo a las leg铆timas pr谩cticas de subsistencia, sino m谩s bien a un problema actual, real y de gran magnitud del cual nadie dice nada.

Tenemos que ser capaces de transitar hacia una nueva ruralidad, donde la democratizaci贸n de la conservaci贸n, la restauraci贸n de la naturaleza, la vida al aire libre, la ganader铆a y agricultura regenerativa, y las actividades forestales no maderables tengan un contundente respaldo legislativo, adem谩s de incentivos para su implementaci贸n.

El desaf铆o es multidimensional y requiere a su vez una mirada local para abordar realidades espec铆ficas, lo cual abre varias aristas y complejidades que hacen m谩s dif铆cil alcanzar un acuerdo pol铆tico y social sobre la materia.

Pero lo que s铆 est谩 claro, es que urge encontrar una salida institucional a este problema, dado que la migraci贸n ciudad-campo es un fen贸meno mundial que no se detendr谩, motivado por la b煤squeda leg铆tima de las personas de poder habitar y compartir una nueva ruralidad.

Diego Varela
Socio Fundador de Bi贸sfera Austral.