Definitivamente la industria del turismo dio por perdido este año y ve con incertidumbre lo que vaya a suceder el 2021 y las temporadas posteriores ante la profunda crisis que ha provocado la pandemia del coronavirus que paralizó de un momento a otro esta actividad, provocando el cierre de empresas y el despido de cientos de trabajadores calificados.

Desde 1990 a la fecha el turismo produjo un cambio radical en la provincia de Ultima Esperanza y en Puerto Natales específicamente. Las bellezas naturales de la zona, los servicios de calidad y la calidez de su gente hicieron que los flujos de visitantes provenientes del país y el extranjero crecieran año a año de forma continua. 

Ello llevó a un fortalecimiento de esta industria, con nuevas inversiones y un mayor profesionalismo de la actividad, lo que trajo consigo otros fenómenos sociales como el término -en un alto porcentaje- del tradicional éxodo de los natalinos hacia otras ciudades, donde partían a  buscar un mejor destino. Estaban las condiciones para quedarse o, en otros casos, retornar a su tierra y progresar en ella. Quienes optaron por el trabajo directo en terreno manifestaban orgullosos que desempeñaban la mejor actividad del mundo. A la vez que ganaban dinero, conocían otras personas y experiencias en medio de una naturaleza que, decían, era lo más cercano al paraíso.

Sin embargo a mediados de marzo todos los sueños personales y de una comunidad quedaron suspendidos de improviso. La llegada del coronavirus implicó que la temporada turística se cerrara de forma anticipada (el 17 de marzo se cerró el Parque Nacional Torres del Paine y ese mismo mes todos los pasos fronterizos de la provincia de Ultima Esperanza).

Los más previsores simplemente dieron por concluida la temporada y se prepararon para la siguiente, esperando que se avanzara en los protocolos para poder abrir de forma segura dentro del año. El anuncio y posterior apertura del Parque Nacional Torres del Paine, el pasado primero de septiembre, hizo resurgir las esperanzas de retomar la senda. Sin embargo, éstas, lamentable y estrepitosamente, se desvanecieron cuando nuevamente se cerró el Parque Nacional y la comuna de Natales entró en cuarentena, el pasado viernes 11 de septiembre, a partir de las 23 horas. 

Hoteles del Paine

Frente a este poco halagüeño escenario se pronunciaron los propietarios y representantes de los hoteles que se encuentran instalados en el Parque Nacional, entre ellos el director ejecutivo del Hotel Las Torres Patagonia, Mauricio Kusanovic Olate. El establecimiento se ubica en el corazón del Parque Nacional. Debido a su pasado de estancia ganadera rescata el mundo rural y pionero, con la cultura baqueana, con caballos y un huerto orgánico, como antaño.

Con 75 habitaciones es el único hotel ubicado en el sector de Montaña del Parque. 

Su paso desde la ganadería al turismo y conservación ha permitido transformar la estancia en una Reserva Natural y Cultural, bajo los estándares de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Sobre la situación que viven actualmente, Mauricio Kusanovic manifestó con absoluta sinceridad que “hoy la situación es extremadamente compleja, de una incertidumbre como pocas veces hemos visto en la industria turística, la cual está completamente detenida, a diferencia de otras que aún siguen funcionando con Delivery, ventas en línea, entregando sus productos y servicios. El turismo hoy está completamente parado”.

Su reactivación requiere ciertas certezas como que la pandemia vaya retrocediendo y que se realice un trabajo coordinado entre el sector público y el privado.

Reconoció que ellos, como Hotel Las Torres, tenían como fecha de apertura el primero de octubre, planes que debieron aplazar para enero de 2021. Esta última fecha nuevamente será evaluada en noviembre venidero. Por el momento, las reservas se mantienen paralizadas.

Esta falta de certezas lo atribuye a que “el problema es que en este último tiempo todo ha sido una verdadera ‘montaña rusa’”. 

Kusanovic ahonda en el tema señalando: “Vemos con mucha preocupación lo que sucede hoy, donde Puerto Natales, a punto de pasar a Fase 4, de la noche a la mañana retrocede a Fase 1. ¿Qué pasa si esto ocurre en temporada alta?…  Hay muchas preguntas que nos hacemos y que lamentablemente hoy no tienen una respuesta”.

Turismo, pulmón
de Natales

Sin embargo añadió “debemos pensar que de nosotros dependen miles y miles de familias en Puerto Natales, el turismo da vida a esta ciudad y a la región. Por lo mismo, tenemos una gran responsabilidad y es necesario que busquemos la manera de convivir con el virus, ser responsables al mismo tiempo que potenciamos y damos trabajo. Sabemos que muchos dependen de esta industria para  llevar alimentos y bienestar a sus hogares”.

Indicó que existe una delgada línea entre la salud y la economía que se debe abordar con responsabilidad.

Por ello propuso una serie de lineamientos en los cuales ponerse a trabajar para reactivar el turismo, como son los vuelos directos a Puerto Natales y crear corredores sanitarios al destino final. Sobre esto último dijo “si un turista quiere ir a Tierra del Fuego o Puerto Natales y  Punta Arenas está con cuarentena, que no se le impida que llegue a su destino final, sólo porque el aeropuerto está en la ciudad. Lo mismo sucedería en el caso de Puerto Natales con Torres del Paine, de esa forma no limitamos a las comunas pequeñas, porque las capitales regionales o provinciales tienen problemas (esto se puede aplicar en todo Chile)”.

Hoy la industria para sobrevivir tiene su enfoque en el ahorro de costos, lo cual ha sido duro y “muy triste” porque ha impactado en los equipos de trabajo. Despidiendo o dejando con sus contratos suspendidos a muchos trabajadores especializados mientras “vemos cómo esta situación se recupera, lo que sin duda va a tomar varias temporadas”, acotó.

Por ello, aún esperan que se presenten incentivos de colaboración y apoyo estatal para créditos que realmente sirvan, con periodos de gracia de 24 meses con garantía estatal. “Hoy tenemos que invertir en turismo, ya que estamos viviendo la crisis más grande de estos últimos 30 años y no será fácil recuperarnos”, expresó Kusanovic.

Impacto gigante

De la década del 90 data la construcción del Hotel Lago Grey, desde donde se realizan navegaciones por el lago y hasta el glaciar del mismo nombre con conexiones con el circuito de la W. Sus instalaciones estaban abiertas durante todo el año y en temporada alta entregaba trabajo directo a 200 personas

El gerente comercial del Hotel Lago Grey, Rodrigo Bustamante, manifestó: “Somos la única industria que está 100% paralizada, ya que los efectos de la crisis sanitaria han tenido un impacto tremendo y, como en todos los ámbitos de la economía, estamos en un período de incertidumbre y mucha preocupación”.

Asumieron que se perdió el año 2020 y que la temporada que se proyecta será atípica y con bajas considerables. “Nuestra idea siempre fue comenzar a operar a mediados de octubre. Sin embargo, estamos en medio de un rebrote mucho mayor que el de marzo, lo que genera mayor incertidumbre respecto a cuándo estarán las condiciones para reabrir, considerando que el Parque Nacional Torres del Paine no está abierto al público, que existen cuarentenas vigentes y las fronteras del país se mantienen cerradas”.

Este último punto, dijo, reviste una gran importancia, porque pese al aumento de los turistas nacionales en las últimas temporadas, también era cierto que “gran parte de nuestros turistas son extranjeros y eso es vital para que nosotros podamos operar. Principalmente, tenemos que ver cómo evoluciona el virus y cómo se van abriendo las distintas alternativas para que puedan llegar turistas al país y, en particular, a nuestra región”.

En este periodo se han preparado para minimizar los riesgos de contagios para los turistas y sus colaboradores, certificándose con todos los instrumentos del Estado como los certificados Safe Travel y de Confianza Turística, entregados por Fedetur y Sernatur, respectivamente. También han  desarrollado un trabajo con empresas asesoras para obtener su propia certificación Q2 (certifica procesos preventivos ante Covid-19).

Ley de protección
del turismo

En el Parque Nacional Torres del Paine se construyó en el año 2011 el primer hotel geodésico (domos) del mundo, Hotel EcoCamp Patagonia, recibiendo en el tiempo una serie de importantes reconocimiento. Desde su concepción ha tenido un compromiso con la sustentabilidad, por ello un 95% de la energía que utiliza proviene de fuentes renovables. Sus programas favorecen la conexión con la naturaleza, por lo que ofrecen una propuesta que han denominado como “desintoxicación digital”.

Ante la pandemia que afecta a todo el sector, este periodo lo han destinado a revisar sus protocolos internos y han realizado inversiones con el fin de recibir a sus huéspedes en cuanto las autoridades lo permitan. En este plano, destacaron que “nuestra oferta orientada a la actividad al aire libre es una excelente opción para comenzar el desconfinamiento”.

Históricamente sus huéspedes han sido extranjeros situación que hoy les complica, por lo que ya elaboraron una propuesta con descuentos para los visitantes chilenos que les permita disfrutar sus instalaciones y conocer el Parque Nacional.

Manifestaron que “esperamos que el gobierno apoye la Ley de protección del turismo, ya que nuestra industria aporta a la creación de empleo y contribuye al posicionamiento internacional del país. Por lo demás, como miembros de HYST (Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos Torres del Paine) participamos y apoyamos las acciones propuestas para lograr que la temporada comience y colaboraremos con la reactivación de la región”.