Opinión Sur Noticias

Inversionistas están confiando en los “bonos verdes”

Por Moris Beracha

Más de 700 millones de dólares. Una cantidad nada despreciable si tomamos en cuenta que tal cifra constituye al monto colocado por la empresa CMI Energía, con sede en Guatemala y con presencia en toda la región, en los llamados “bonos verdes”, lo que se constituye en la mayor salida de una empresa de energía renovable en Centroamérica y el Caribe.

Durante los últimos años, un importante número de inversionistas están confiando en proyectos de energía renovable, y la prueba más fehaciente la constituye la avalancha de ofertas recibidas apenas se hizo el anuncio de la presencia en el mercado de estos bonos, la cual superó en más de cinco veces el tamaño de la emisión.  Las solicitudes de compra de estos papeles vinieron desde Estados Unidos (56%), Europa (29,4%), Asia (2,3%) y Latinoamérica (12,3%).

Las principales firmas de análisis de riesgo otorgaron diversas valoraciones a estos bonos: Moody´s los catalogó Ba3, mientras que Fitch Ratings y S&P los calificaron como BB-. Estos datos muestran una mejora con respecto a valoraciones anteriores. 

La transacción bursátil realizada por CMI Energía, una división de CMI Capital de Corporación Multi Inversiones, contempló una tasa de interés de 6.250% y vencimiento en 2029.

Las llamadas inversiones socialmente responsables están alcanzando una gran notoriedad e importancia durante los últimos años, despertando el interés de capitales con enfoque en aspectos ESG (ambiental, social y gobernanza). Estas características son evaluadas positivamente al momento de decidir la apuesta monetaria por parte de los inversionistas. 

En un comunicado, su principal vocero, Enrique Crespo, CEO de CMI Capital, manifestó que a través de esos bonos verdes “buscamos optimizar la estructura de capital de nuestra compañía y continuar con una operación de excelencia, crecimiento continuo y la generación impacto positivo para las comunidades en donde operamos”

Se busca invertir entonces en empresas que vayan en sintonía con los más recientes parámetros en temas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, así como la descarbonización e diversificación de la red energética regional en los países en los cuales tiene presencia. 

El mundo está cambiando. En su mayoría, las inversiones vienen dadas por parámetros en los cuales prevalece el cuidado con el medioambiente. Sin duda alguna, el éxito alcanzado por esta colocación podría ser la punta de lanza para que diversas empresas, sobre todo aquellas dedicadas al área de la energía, comiencen a evaluar la posibilidad de asumir importantes desafíos en este sentido. Los bonos verdes podrían ser la alternativa para apalancar financieramente proyectos de gran envergadura e impacto ambiental. 

Salir de la versión móvil