Con 30 años de servicios (y la respectiva experiencia), primero como Jefe de Finanzas y actualmente en la Jefatura de Rentas y Contabilidad de la Municipalidad de Torres del Paine, Juan Barría Bahamonde, socialista, quiere ser el alcalde del sector de la Oposición en esa comuna rural y turística de Ultima Esperanza, que dice conocer “a concho”.

“En el municipio he tenido la fortuna de haber trabajado con cuatro alcaldes y he realizado proyectos, y hoy día tengo planificado iniciativas emblemáticas para la comuna. Una de ellas es la reparación de la red de agua potable y alcantarillado de la Villa Cerro Castillo, capital comunal. Ese tendido data de los inicios de la población, cuando existía la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, es decir, es bastante antigua”.

“Lo que se ha hecho en la actualidad, es que se ha ido parchando algunos tramos, en la medida que se ha construido por parte del municipio y de particulares, pero son ‘soluciones parche’. Pero la red de agua y alcantarillado en nuestra época no cumple la función que debe tener, ya que tiene muchos años de funcionamiento y el agua no sale clorada y entonces, tenemos que hacer una obra como corresponde”, especifica.

Estima que lo ideal es que se repare la red completa, pero sabe que se trata de un proyecto a muy largo plazo. “Pero hay que partir con algo. Hoy día se está efectuando un estudio para hacer algunas mejoras, pero en realidad lo que propongo es completar una red nueva, tanto del agua potable como del alcantarillado de nuestra villa”.

Un turismo mundial que no deja nada

La segunda iniciativa a la que apunta el representante opositor al sillón edilicio es ocuparse de algunos aspectos relativos al numeroso turismo y lo que significa para la comuna el flujo de visitantes. “Hoy día hablamos de que tendremos una cifra de turistas que llegará a 300 mil visitantes al Parque Torres del Paine y de ellos, alrededor de 135.000 ingresan por el Paso Río Guillermo. Pero no contamos con una oficina de Información Turística al alcance del turista que llega al camping”.

Lo ideal es que ese servicio se encuentre en la parte alta de la comuna, propone, donde se ubica el complejo fronterizo y atendido por profesionales en Turismo, que proporcionen la información que requiera el turista apenas ingrese a la bella comuna, unidad que Barría cree fundamental. “Antes de la pandemia ya se mencionaban 300 mil turistas ingresados, a quienes se debe dar los indicadores de inmediato”, sugiere.

No obstante, Barría admite que los numerosos turistas que ingresan al Parque Nacional interactúan muy poco con la comuna, debido a que su capital está en la parte baja y los accesos se hacen del paso fronterizo directo al sector de las torres. “Sería interesante hacer un desvío, tipo rotonda, que les permita visitar la villa y recorrer algunos atractivos, como el monumento al caballo o  Museo”.

“Nosotros en realidad, como comuna no recibimos ingresos económicos por el turista que ingresa al parque. Una, porque éste es administrado por la Corporación Nacional Forestal, que es de derecho privado y sus ingresos jamás se destinan al territorio, sino que se distribuyen para otros parques naturales del país que administra CONAF y que no son capaces de sostenerse solos. En la última temporada percibieron alrededor de 5 mil millones de pesos, de los cuales el municipio no recibió nada”.

“Y la parte gruesa de esos recursos tampoco quedan en la región. Y lo otro es que los turistas que ingresan al Parque Torres del Paine desde Natales, sólo lucran a los hoteles que prestan servicios a esa capital provincial. Pero nosotros, como municipio no vemos nada, excepto el pago de patentes por los locales que están instalados en el parque, dada su calidad de establecimientos comerciales, nada más”.

“Hemos pensado que algo debiera dejarnos la CONAF, porque el parque está dentro de nuestra comuna. Curiosamente, ellos son autónomos cuando tienen que desembolsar, pero son públicos cuando tienen que pedir”. Paradoja con que nos ilustra y lamenta la situación, por injusta para los residentes, el aspirante al sillón de la alcaldía del vasto territorio turístico.

Recuperar lo perdido

Otra meta de Barría Bahamonde es recuperar algunas cosas perdidas a través de los años, como el primer Bibliobús de la región, que fuera tan bien recibido por la comunidad, “que hoy no sale como lo hacía antaño hacia distintos puntos de la comuna, incluso los más alejados, llevando revistas, libros e incluso diarios, que aunque atrasados eran bienvenidos por la gente de campo, porque aprecian tener material de lectura. No debemos olvidar que ellos carecen de energía eléctrica y se alumbran con lámparas de gas, así que en lugares retirados que les llegue textos es valorado”.

Pero el postulante socialista quiere más: potenciar el tema de la salud, logrando que la Posta de Cerro Castillo y las estaciones de Salud de Cerro Guido y en la administración del Parque Nacional Torres del Paine -que son de primer nivel y rápidos ante cualquier contingencia, remarca- tengan un profesional: un kinesiólogo (principalmente para atender a los numerosos adultos mayores) o un enfermero. E incluso un médico, contratado para que esté en la comuna a horario completo y año corrido.

El funcionario municipal que va por la alcaldía se muestra complacido de no ser cuestionado en su “pega” por su postulación, porque como profesional (y lo dispone la Ley Orgánica de Municipalidades), si es electo no pierde su cargo de servidor comunal, sino que queda suspendido por el tiempo que ejerza como alcalde y luego puede retomar sus funciones. “Lo mismo si no me va bien al cerrar la campaña, ya que soy funcionario de carrera. Pero confío que la gente me dará su respaldo”, sentencia.