En su segundo período como consejero regional electo por Magallanes, a Alejandro Kusanovic Glusevic le tocó cumplir un rol que marcará el fin de un período en la historia del gobierno regional: ser el último presidente del Consejo Regional (Core) electo por sus pares porque, desde la elección del próximo gobernador regional, será éste quien asuma dicha función.

Kusanovic llegó al puesto el 13 de septiembre gracias a que Tolentino Soto España (Ultima Esperanza), cumplió con su palabra y, luego de ejercer el cargo por un año y medio, le cedió el puesto. Para muchos, un lugar más que merecido por haber salido con primera mayoría en ambas votaciones siendo incluso su última votación el umbral de la cifra repartidora.

– ¿Cómo se ha sentido en el cargo de presidente del Core?

– “Bueno, ha sido un tremendo desafío. Aunque uno ya tiene la experiencia en el Consejo Regional, principalmente en la tarea de aprobar los proyectos que más beneficien a la región y lo más directamente posible a la gente, de repente no es fácil, porque los proyectos no se presentan desarrollados de la mejor manera. Las unidades técnicas de los sectores y de los municipios deben mejorar. Yo creo que ese es el gran déficit que he detectado en estos años. (Los proyectos) son muy costosos y, por ello, no se le saca el mejor provecho a los recursos del Estado. Hay que mejorar profundamente la eficiencia en los distintos niveles del Estado. Otro tema que hemos detectado con los consejeros es que por lo menos la mitad de los proyectos no están alineados con la estrategia regional de desarrollo. Tiene que haber un trabajo de planificación a largo plazo que es lo que se ha perdido en el tiempo. Esos son temas que hay que mejorar y me gustaría que se pudieran encauzar durante mi presidencia”.

– ¿Y qué le parece que la Universidad de Magallanes tenga una participación en el diseño de proyectos, como se han planteado en varias ocasiones? 

– “La verdad es que no es mala idea. Pero para ello se requiere que la Umag se ordene. Como muchas entidades estatales, tiene problemas administrativos y requiere cambios para volverse más eficiente y con una administración de alta gestión. La universidad está llamada a ser la conciencia de Magallanes, tiene que opinar no sólo en temas de arquitectura, sino también de desarrollo económico, de posibilidades de crecimiento. En definitiva, del futuro de la región. Y tienen que ser los creadores de soluciones a  nuestros problemas. Tratar de descubrir cómo los 50 mil huevos que pone una centolla lleguen a desarrollarse, desarrollar un test de marea roja, etc. Hay una deuda tremenda que tiene la Umag con nuestra querida región. Deben ser como el alma de la región: generar ideas y dirigirnos hacia ellas y hace mucho tiempo que no lo está haciendo”.

– ¿Cree que hoy faltan proyectos emblemáticos para la región?

– “Yo extraño más la coherencia de los proyectos. Hicimos un tremendo hospital en Puerto Williams, pero no tenemos médicos. Quizás debimos hacer una clínica, pero mejorar la conectividad, una pista de aterrizaje con descongelamiento automático, de 3 mil metros para que aterrice en cualquier momento un avión ambulancia y traslade a las personas con mayor facilidad, por ejemplo. Nosotros tenemos que integrar al desarrollo una lógica y eso nos falta en la región. Es algo que hace muchos años se perdió”.

-¿Qué le parece que en algún momento se ponga en la mesa del Core un proyecto como el Centro Antártico Internacional?

– “Es un proyecto que hay que discutir, su nivel de inversión y el mejor lugar para realizarlo, donde sea más económica su construcción. A lo mejor, la construcción puede ser por etapas. Puede ser un tema emblemático para tenerlo en la región, pero hay que hacerlo de manera aterrizada, de forma lógica y ver de dónde vamos a sacar los recursos y quién los va a poner. Pienso que quizás hay que re-ubicarlo en un lugar donde tengamos menor costo de instalación que en el actual. Puede ser un hito importante de desarrollo para Magallanes. Pero hay que ponerle un sentido de lógica”.

– Otro tema que se ha discutido harto es el desarrollo de los proyectos sectoriales, que no pasan por la opinión de la región.

– “Ese es un tema súper importante. Por ejemplo, nosotros hemos apoyado al Ministerio de Obras Públicas en diversidad de proyectos, para mejoras de puentes y otras infraestructuras. Pero, cuando utilizan sus recursos para solucionar un cruce de calles con un proyecto como el paso sobre nivel de 26 mil millones… Hace poco aprobamos un proyecto de 22 mil millones para la construcción de los servicios de Geriatría y Psiquiatría, con el desarrollo que implica para la infraestructura del Hospital Clínico, que cuesta un poco menos que la vía elevada, se ve que es una locura, más aún teniendo soluciones mucho más económicas. Es una lástima que estos temas no se conversen con el Consejo, porque el Core representa a todas las provincias de la región. Estos son temas que debieran ser consultados y más en una obra en que no están de acuerdo la mayoría del Consejo y la mayor parte de los concejales del municipio. Además creo que en este contexto que vive el país, gastarse esa cantidad de plata en ello en vez de hacerlo en viviendas, en temas de salud, seguridad, parece que no es lo correcto. Yo vengo peleando hace mucho tiempo porque el Estado de Chile vuelva a construir la cantidad de viviendas como se hacía antes de 2004, cuando el señor Ravinet cambió las políticas de construcción de viviendas y dejamos de construir de 2 mil a 3 mil casas. El año 2000 llegamos a tener solucionado el tema de la vivienda en Chile. Es un tema tan importante que le cambia la vida a una persona, que puede estar pagando entre 300 y 500 mil pesos de arriendo y que pueda pasar a pagar un dividendo de 120 mil pesos. El tema de la vivienda es uno de los grandes temas sociales que tenemos en Chile producto de un cambio de política que en vez de mejorar la situación la empeoró”.

– ¿Cómo ha sido el trabajo que han establecido las nuevas divisiones de gobierno?

– “Me parece un tema interesante. Aunque falta mucho para acomodarnos para que realmente funcione. Creo que el administrador regional lo estaba haciendo muy bien. Y estábamos interactuando muy bien como Consejo con él y con sus asesores, que están desarrollando un buen camino. Todavía falta comenzar a cosechar, pero estaba relacionándose muy bien el Core con él. Por eso lamento su partida”.

– ¿Y qué novedades hay respecto a la elección del secretario ejecutivo del Core?

– “Está avanzando el proceso. Está en manos de la división de Administración y Finanzas y en estos momentos están haciendo la selección de la empresa reclutadora por el sistema de compras del Estado. Esa empresa tiene que hacer el concurso. Está todo caminando y pronto tiene que haber noticias”.

– ¿Y cuál cree usted que deben ser los atributos de un buen secretario o secretaria ejecutiva?

– “Primero, debe ser totalmente imparcial. Muy competente con respecto a todo lo que es evaluación de proyectos. Ojalá conocimientos en materia de construcción, para incluso ayudar a los consejeros en materia de fiscalización en terreno. Para todo lo que es aprender las materias de leyes lo puede ir aprendiendo con el tiempo, con la ayuda de nuestros asesores que son muy buenos, como Yurko Scepanovic  que es el asesor jurídico del Core”.