Liceo Gabriela Mistral de Natales en tensión interna: Funcionarios y estudiantes se lanzan acusaciones cruzadas

Tensos están los ánimos al interior de la comunidad educativa del Liceo Gabriela Mistral de Puerto Natales, luego que, en los últimos días, a través de comunicados de prensa enviados a los medios de comunicación, se han dado a conocer algunas impresiones que parecen distanciar posiciones entre docentes y estudiantes.

La primera comunicación, firmada por funcionarios del liceo, daba cuenta de “hechos de violencia” de algunos estudiantes hacia docentes y funcionarios, situaciones que según se manifestó en la misiva de prensa habrían llegado a “violencia física, sicológica u actos de connotación sexual”.

Afirman los firmantes que el establecimiento ha adoptado medidas disciplinarias contenidas en el reglamento del recinto, sin embargo, eso no habría significado mejora en las conductas de los estudiantes involucrados, afectando “gravemente el bienestar de la comunidad educativa”.

Lo anterior significó que el pasado 10 de noviembre se suspendieran las clases para que los funcionarios pudieran sostener una jornada de reflexión, a fin dar salida el complejo panorama que enfrentan.

A lo expuesto, se le sumó el apoyo manifestado por el Sindicato de Profesionales de la Educación Nº2 de Natales, quienes, también a través de un comunicado de prensa, enfatizaron su total repudio por acciones de violencia en contra de profesores y funcionarios del liceo.

Sin embargo, hoy (14 de noviembre) se conoció la declaración pública firmada por el Centro de Alumnos del Liceo Gabriela Mistral, comunicado en que los y las estudiantes afirmaron que, siendo más de 300 alumnos, los profesores apoyados por el sindicato, “desprestigian a toda la comunidad, sabiendo quienes serían los responsables de los actos repudiables”.

Sugiere el texto en su tercer párrafo que la “jornada de reflexión” habría sido intencional los días 10 y 11 pasado, a sabiendas que en esas fechas se realizaba la despedida de los estudiantes de 4º medio. Critican en ese sentido que no se les avisara a los apoderados que se suspendían las actividades, mínimo de “decencia y cortesía”, plantean.

Aprovecharon las y los estudiantes la misiva para agradecer la reunión que habrían sostenido con la secretaria de la Cormunat, oportunidad en la que habrían planteado la mala preparación académica que estarían recibiendo, meses sin reemplazos académicos, y el “cero aporte de los profesores a las actividades de los alumnos”, dando el lenguaje utilizado el distanciamiento que existe entre las partes.

Finalmente, critica el Centro de Alumnos que, de ser tan mala la convivencia ¿por qué no se tomaron acciones antes?, y enfatizaron que “toda la comunidad educativa del liceo ha sufrido temas de agresión física, psicológica, ausentismo de profesores, abusos de docentes con los asistentes de la educación, y la poca empatía de los profesores y nulo apoyo a los estudiantes”.

Restará esperar las medidas que las autoridades de Educación, en la corporación municipal natalina y en el Secretaría Regional Ministerial de Educación, dispongan para poner atajo a las evidentes diferencias que afectan hoy a dicha comunidad educativa.