Por Moris Beracha

Las criptomonedas llegaron para quedarse, así como toda la tecnología asociada con su funcionamiento, como las billeteras virtuales y los criptocajeros, que permiten la compra y venta de estas divisas digitales mediante un proceso que solo tarda unos minutos. 

Si bien el Bitcoin es la criptomoneda más popular, no es la única que existe en el mercado. Están las llamadas altcoins, como Ethereum, Elrond y Stellar, y las menos volátiles, como las stablecoins. Esta amplia oferta, así como el repunte en los precios que suelen experimentar algunas de estas divisas virtuales, han provocado que cada vez más personas inviertan y operen con ellas.

De hecho, en las últimas semanas han experimentado una nueva oleada de popularidad por la valoración récord del Bitcoin, que el pasado 21 de febrero alcanzó máximos históricos por encima de los 58.000 dólares, aunque después haya sufrido un descenso en su cotización. 

Así que no es de extrañar que con el aumento en el uso de las criptomonedas compañías decidieran crear cajeros que permitan transacciones. Se trata de equipos basados en el algoritmo blockchain y que cuentan, según sus artífices, con la misma seguridad que ofrecen las plataformas de comercialización de criptos.

Al respecto, un informe de Coin ATM Radar hace valiosas revelaciones: en octubre de 2019 estaban en funcionamiento unos 5.621 cajeros automáticos para Bitcoin (BATM), para febrero de este año había en el mundo 15.600. La mayoría se encuentra en Estados Unidos, donde funcionan más de 12.900, pero también están presentes en otras naciones.

En Canadá hay 1.152, lo que convierte a este país en el segundo con más criptocajeros, Reino Unido dispone de 211, Austria de 149 y España de 102. Otros territorios con amplio número de cajeros automáticos para criptomonedas son Suiza (98), Hong Kong (79), Polonia (71), República Checa (69) y Rumanía (65), según Coin ATM Radar

Ciertamente, el número de cajeros de criptomonedas ha crecido de forma extraordinaria, pero hay bastante disparidad en su distribución, dado que la inmensa mayoría se encuentra en Estados Unidos. En Norteamérica se concentre 90,5% del total de esos equipos, como se evidencia en un gráfico elaborado por Statista, mientras que 8% se han instalado en Europa.

En Latinoamérica también se ha extendido el uso de estos equipos, pero de manera incipiente. Sin embargo, hay potencial. Con la depreciación que han sufrido algunas monedas latinoamericanas durante el año pasado, motivada en gran parte por los efectos que ha tenido sobre las economías la pandemia por el covid-19, los usuarios ven en el dinero virtual una alternativa de resguardo del valor de sus ahorros. Sobre todo, en el Bitcoin, que es la criptomoneda con el uso más extendido en la región.

Es así como nos encontramos con que Colombia es el país latinoamericano con la mayor red de cajeros automáticos que operan con criptomonedas, para un total de 60 equipos. Panamá es el segundo, con 18 criptocajeros, le siguen República Dominica (16), Argentina (13), México (10) y Puerto Rico (8). Perú, Chile y Venezuela cuentan con dos, mientras que Costa Rica, El Salvador, Ecuador y Aruba disponen de uno.

Se prevé que para este año, a medida que avancen los procesos de vacunación contra el coronavirus y las restricciones se flexibilicen, se reactive la instalación de estos criptocajeros en distintos países, pues ahora es cuando hay mercado para las criptomonedas. Y en América Latina, sin dudas, aún hay oportunidades para que se extienda el uso de estos cajeros.