El estudio de la disciplina meteorológica en nuestro país tiene una larga data, el cual podemos situar desde la misma llegada de la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián de Elcano a nuestras riveras hace más de 500 año, registrando los comportamientos de la atmósfera y las condiciones de tiempo en la navegación.

Ilustres personajes como Francisco Vidal Gormaz, Juan Señoret y Oscar Viel forjaron en el siglo XIX los inicios del registro meteorológico de la disciplina, describiendo y publicando datos sobre el comportamiento de distintos fenómenos en nuestra atmósfera.

Es de esta manera que la creación de la Oficina de Pronósticos Marítimos y posteriormente del Servicio Meteorológico de la Armada, darían un impulso al disciplina científica, en donde el tiempo atmosférico y su pronóstico pasan a ser elementos fundamentales para la toma de decisiones para el Alto Mando Naval y brindar apoyo a la Segura Navegación de las distintas rutas marítimas de nuestro Territorio Nacional.

Bajo estas premisas y larga historia es que en 1970, tras el resurgimiento del Servicio Meteorológico de la Armada en 1964, es creado el Destacamento Meteorológico de Magallanes, entidad que establecería la recopilación de datos, interpretación y generación de pronósticos de la extensa red de instrumentos y registros de observación presentes en la Tercera Zona Naval.

El actual Centro Meteorológico Marítimo de Punta Arenas (METEOMAG) es representativo de aquel espíritu pionero del siglo XIX, teniendo un área de responsabilidad nacional e internacional, el cual comprende desde el Golfo de Penas al Territorio Antártico Chileno, generando pronósticos, Avisos de Viento Fuerte y Temporales.

Esta extensa zona bicontinental es escenario de fenómenos meteorológicos extremos, en donde rachas de viento alcanza los 200 kilómetros por hora y las olas en algunas zonas alcanzan los 14 metros de altura.

El Personal Naval que compone METEOMAG está compuesto por especialistas, permitiendo un trabajo mancomunado que permite monitorear las condiciones existentes, así como asumir la responsabilidad de realizar la mantención necesaria a la extensa red de instrumentos presentes en todo el territorio austral.

El Jefe del Centro Meteorológico Marítimo de Punta Arenas, Capitán de Corbeta Felipe Rifo Espósito, destaca que “contamos con una red de monitoreo marítimo, el cual nos permite conocer las condiciones meteorológicas en tiempo real de nuestra área de responsabilidad”, complementando que “también monitoreamos en forma remota las condiciones de hielo en el Territorio Antártico Chileno a través de imágenes satelitales de alta resolución y observaciones de las Bases Antárticas Chilenas, generando cartas de hielo, lo cual nos permite apoyar al esfuerzo desplegado por la Armada de Chile en la zona”.

La acción de METEOMAG permite aportar a las diferentes áreas de misión de la Armada de Chile, como lo son Desarrollo Nacional y Acción del Estado; Seguridad e Intereses Marítimos; así como también a la Cooperación Internacional, apoyando a las labores que se despliegan en apoyo a la Segura Navegación y Salvaguardar la Vida Humana en el mar.