El tema fue abordado hace algunos días por el alcalde y concejales de Punta Arenas, mientras el jefe comunal de Puerto Natales, Fernando Paredes, en su calidad de presidente nacional de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), lo planteó personalmente al ministro de Hacienda, Ignacio Briones. A juicio de los ediles, en un par de meses la sobrevivencia económica de las municipalidades se hará insostenible, considerando la falta de ingresos y en la redestinación de recursos para ayuda social.

En base a lo anterior, la Asociación Chilena de Municipalidades formalizó su pedido de «un plan de rescate financiero para el sistema municipal».

Para la organización, «en el último tiempo se le ha manifestado a los parlamentarios y a los ministros de Interior y de Hacienda, que las decisiones de prorrogar los pagos de los permisos de circulación, licencias de conducir y el pago de las contribuciones afectará seriamente la caja municipal del presente año». Exponen que si suman a estos los menores ingresos por patentes comerciales, permisos de edificación, la baja en la actividad productiva y económica, además del fuerte aumento de las necesidades y demandas sociales de la comunidad, «el impacto alcanzará a un déficit de más de $500 mil millones para los municipios, sólo en el primer semestre. Proyectada esta situación para todo el año, ello puede significar alrededor de $900 mil millones menos, lo que equivale a un 64% del total de recursos del Fondo Común Municipal en un año».

Aseguran que lo anterior significará que en el corto plazo los municipios no sólo se verán imposibilitados de enfrentar la pandemia, tampoco contarán con los recursos para cumplir su labor de servicios, su atención social que realizan a diario y el pago de muchos de sus compromisos.

Por tal razón, la AChM pidió al gobierno un plan de rescate financiero «que tome en consideración el impacto de estamos teniendo, y al mismo tiempo elaborar un conjunto de propuestas de compensación a nuestro desfinanciamiento».