Con mucha acritud se podrían calificar los dimes y diretes entre los presidentes de Renovación Nacional (RN), Mario Desbordes, y su símil de la Unión Demócrata Independiente (Udi), Jacqueline van Rysselberghe, después de la ceremonia de promulgación de la ley que habilitó el plebiscito constituyente.

La polémica, recordemos, se generó tras la decisión de diputados de RN y Evópoli de respaldar las indicaciones en materia de paridad de género, escaños reservados e  independientes en el proceso por la nueva Constitución, lo que terminó derivando en que la senadora Van Rysselberghe congelara su participación en la coalición oficialista.

Ante tamaña polémica en la coalición oficialista, el presidente de la Udi en Magallanes, Fernando Paredes, se refirió a la polémica que tiene en vilo al conglomerado de gobierno diciendo que “siempre hay malos entendidos y problemas en una coalición. La Udi se sintió tocada, porque finalmente a última hora se hicieron cosas a espaldas del partido y eso gatilló la molestia de nuestra presidenta (Jacqueline van Rysselberghe)”.

Paredes, de todas maneras, aclaró que “también hay que tener claro que esta situación, a mi jucio, es real y a lo menos amerita que en algún momento se conversen y se limen las asperezas, porque todos entedemos que hay que seguir acompañando al gobierno como coalición en los próximos dos años”.

– ¿Cómo se puede solucionar este conflicto?

– “Hoy más que nunca se necesita unidad y este es un tema que se va a zanjar. El 11 de enero, en el consejo general del partido, esto va a ser un motivo de análisis, además que este estallido social ha golpeado fuerte al gobierno, a Chile Vamos y al interior de cada partido, porque hay cosas que antes eran posturas radicales y que hoy, después del estallido social, todos entendimos que Chile cambió y una coalición tiene que hacer lo mismo”.

– ¿Pero cómo se pueden limar esas asperezas?

– “Si bien estamos en una coalición, cada partido tiene un peso específico y creo que ese peso tiene que colocarse en la mesa de la coalición de gobierno. La Udi es uno de los partidos más fuertes de la coalición y nuestra presidenta tiene que responder al interior del partido con sus posturas y eso cuesta. Hay que transparentar, más allá de decirse las cosas de frente, no puede volver a suceder que se digan cosas a espaldas de nosotros. Si somos coalición de gobierno, no se pueden hacer cosas a espaldas de nosotros”.

– ¿Es el momento para que el oficialismo se fragmente, en medio de esta crisis social?

– “No es el momento, pero esto da cuenta de lo que está sucediendo al interior de todas las coaliciones, en la oposición también sucede esto. Son temas de ajustes que hay que hacer, pero no es un tema que sea eterno, es un tema que se va a solucionar. Hacía falta un apretón, lo que importa al final del día es salir fortalecidos”.

– ¿Está en peligro la coalición?

– “No está en peligro la coalición, tenemos la capacidad de poner por delante el futuro del país. Nadie se está dando un gusto personal, hay que pensar en el futuro del país”.

– ¿Era necesaria esta polémica en Chile Vamos?

– “Hacía falta ponerles la corriente, porque actuaron a espaldas de la Udi.

Cuando las cosas se hacen a espaldas de uno de los socios es francamente criticable, ahora, qué duda cabe que la Udi ha participado y acepta la ley de cuotas. Si nuestra presidenta es mujer, cómo ella va no va a estar de acuerdo con esto, si el problema fue la forma más que el fondo”.