OS-7 de Carabineros y la trama detrás del operativo que desbarató la mayor partida de cocaína destinada a la zona

Un simple control de rutina terminó dejando al descubierto el mayor tráfico de clorhidrato de cocaína destinado a consumidores de Magallanes. El acierto es del OS-7 de Carabineros y terminó con 4 detenidos: tres ciudadanos colombianos y un chileno.

Las pesquisas iniciales se dieron a conocer el viernes. Pero la forma en que los agentes llegaron a sacar de circulación 62 mil 500 dosis de cocaína y 14.043 dosis de flor de Cannabis, por casi 1.500 millones de pesos, lo develó el jefe del OS-7 en Punta Arenas, capitán Alejandro Bruggink Llanos.

En total incautaron 50 kilos de clorhidrato de cocaína y 11 kilos de marihuana cripy.

Fines de febrero

El 28 de febrero de 2022 fue día lunes. Nadie imaginó que ese inicio de semana traería aparejada la mayor incautación de droga despachada hacia el sur del sur.

En Santiago hay una empresa de transportes que despacha carga con destino final Punta Arenas. Pero los encargos llegan hasta una bodega en Puerto Montt. Ahí, una empresa subcontratada, los reembarca en otro camión que viaja a Puerto Natales vía marítima, en el rolón.

Ese lunes llegó a la bodega personal del OS-7 de Carabineros de Puerto Montt, con canes adiestrados en detección de droga.

Los ladridos del animal sobre una de las encomiendas despertó la inmediata curiosidad de los policías.

La abrieron y encontraron marihuana colombiana del tipo cripy. Y como el destino final era Punta Arenas, decidieron tramitar con la Fiscalía lo que se conoce como “entrega controlada”, porque hasta ahí todo era sólo un hallazgo.

Ocultos

Lo importante era saber quién retiraría. Para eso tomaron contacto con sus colegas de Magallanes, quienes debían esperar el arribo de la carga.

Para simular, los funcionarios policiales se caracterizaron como trabajadores de la empresa de carga y esperaron pacientemente que llegara el destinatario. Obviamente que éste desconocía que los despachadores eran del OS-7, y que la droga ya no era tal, sino que había sido sustituida.

El lunes 7 de marzo, a las 9 horas, el camión llegó a destino. Era un lugar poco común. No como los tradicionales, ubicados en el centro de la ciudad. Esta es una empresa pesquera, abastecedora de insumos, pero que a la vez tiene un rubro de entrega de carga.

“Vengo a buscar los paquetes”

“Ahí colocamos dos agentes encubiertos. Uno de Punta Arenas y otro de Puerto Montt, simulando ser empleados del local”, dijo el capitán Bruggink.

En algún momento alguien debía llegar a retirar la encomienda.

Y así fue. Apareció un chileno a bordo de un vehículo con vidrios polarizados. Y con toda la “pachorra” dice: “¡vengo a buscar los paquetes!”.

Esto encendió las alarmas de los encubiertos, al verificar que no era un solo paquete.

“Ahí nos percatamos que venían más encomiendas para el mismo sujeto, entregadas días antes en Puerto Montt”.

En total eran cinco cajas, dentro de las cuales venían parlantes con bluetooth para hacer karaoke, y al interior traían escondidos los paquetes con droga.

“La persona fue detenida y ahí nos dimos cuenta que era clorhidrato de cocaína de alta pureza”, indicó el jefe del OS-7.

Habían 23 paquetes de cocaína y 923, con un total de 34 kilos 531 gramos de esta sustancia. Además un paquete de cripy.

A este sujeto le pagaban 500 mil por retirar y dejar las encomiendas en una casa. Confesó que esto lo venía haciendo desde el 2020.

Y como el destinatario final supo de la detención se fugó. Pero ahora está la orden de captura, nacional e internacional.

Las detenciones en operativos conjuntos en Punta Arenas y Santiago

A raíz de este importante hallazgo de droga, las investigaciones siguieron su curso tanto en Puerto Montt como Punta Arenas.

Carabineros no se detuvo y así fue que escuchas telefónicas y otros procedimientos de la Ley de Drogas les permitieron establecer que para abril los traficantes preparaban una segunda remesa.

Eso sí, esta vez decidieron cambiar los métodos. Optaron porque la droga llegara al propietario. Dejarían que fuera retirada y llevada a destino final.

Esto ocurrió a fines de marzo. El OS-7 ya tenía ubicado el camión donde cargaron la droga, y que también fue sustituida. Lo rastrearon por toda la ruta, pasando por el paso Cardenal Samoré; luego Monte Aymond hasta llegar el 6 de abril a Punta Arenas.

La droga había sido escondida nuevamente al interior de parlantes de música.

Esta vez fueron 5 paquetes de marihuana cripy; 5 paquetes con 2 kilos de marihuana y 11 paquetes con clorhidrato de cocaína, con un peso de 11 kilos.

Ahora la capacidad operativa fue mayor. Con apoyo del Gope, Control de Orden Público, la unidad Drone de Punta Arenas y un equipo de Puerto Montt.

En paralelo otro equipo viajó a Santiago. Tenían que dar con la persona que enviaba la droga y así pudieron determinar el origen.

Apoyados por imágenes del Drone llegaron a un domicilio habitado por un ciudadano extranjero, en calle Paula Jaraquemada con José Martínez de Aldunate, en el barrio 18 de Septiembre.

“Ahí bajaron los paquetes y los metieron en una casa”, admitió el capitán Bruggink.

Con una orden de registro detuvieron a dos personas. Mientras en la capital allanaban tres domicilios y detenían a un ciudadano colombiano, con otros 2 kilos de clorhidrato.

En total fueron 50 kilos de cocaína y 11 kilos de marihuana cripy.

A prisión

El 7 de abril fue la segunda audiencia de formalización de cargos, vía remota, desde Puerto Montt, donde ocurrió el hallazgo inicial.

Aunque el primer formalizado fue el chileno, Gari Palominos Espinoza, el pasado 8 de marzo, quien quedó en prisión en Punta Arenas.

Un mes después vino la segunda audiencia, donde fueron formalizados por tráfico de drogas, Omar Sinisterra Caicedo, colombiano, que se encontraba ilegal en Chile. Y ahora está cumpliendo prisión en Punta Arenas. Además de Juan Carlos Ortiz Góngora, colombiano, también en calidad de irregular en nuestro país, fue detenido en Santiago y está en el centro penitenciario de la capital.

Hay un cuarto sujeto, que por ahora quedó apercibido solamente, ya que era ocupado para los traslados, iniciales L.M.C., también colombiano.