Rendir Pleitesía al Mito

Nuevamente se nos expone a toda pantalla y por todas partes en este mundo virtual y de plastilina de que el dinero es lo más importante para nuestras vidas.

El mito pasea a sus anchas por calles, plazas, televisores, móviles, carteles y etc… Todos los medios del mundo rinden pleitesía al oro, las joyas, la vida cómoda, la vida «ordenada» y nos vuelven a recordar los voceros que las apariencias son lo que más importa.

Por si alguno se le olvida, hasta cuando estamos durmiendo y alguno se levante y prende algún televisor ahí esta nuevamente el mito del dinero aprovechando la muerte incluso de una persona de alta alcurnia y poder para gritarnos a voces de que «eso es lo más importante» y que los demás estamos al servicio de un sistema esclavista.

Por suerte la muerte nos acecha a todos y en cualquier momento y nunca sabemos cuando se nos va a acercar de forma definitiva, de lo contrario imagínese en estas condiciones sociales y sin tener nadie un plan de proyecto social, es decir, de cambiar el mundo, viviendo de una forma numérica miles de años, eso y una prisión de alta seguridad debe de ser parecido.

Los que están en el otro lado cuentan todavía menos y eso que son niños y jóvenes en su mayoría no alguien super viejo y que le había llegado la hora y por mucho dinero que pudiera uno almacenar y poder al final todos estamos alineados.

La muerte es la única que te pone en tu sitio y te expone en un espacio eterno e infinito para que puedas poner en la balanza que has hecho, construido y que no has hecho o has dejado de aportar.

Porque la pobre humanidad que hoy vivimos no es capaz de hacerlo, ni siquiera los mejores jueces y fiscales que hoy andan buscando la foto.

Puedes continuar engañándote y decirte siempre las mismas cosas a ti mismo en tu mente para tranquilizarte pero lo cierto es que ahí tienes un mundo abierto para que construyas algo diferente a lo conocido, para concienciar a otros de algo bueno, para hacer y no para destruir y solo pensar en el dinero que me voy a ganar, el prestigio que me van a dar, en el bonito sexo que voy a tener esta tarde, en las vacaciones que me voy a pegar y etc… 

Nada podrás con transcendencia hacer sólo por ti, pensando sólo en ti y en que pronto te toque la lotería sino que un día tendrás que aceptar que tu misión es transformar el mundo, un mundo que está muerto.