Poco a poco se han comenzado a sentir los descensos de temperatura a lo largo del país y algunos se preguntan si junto a los cambios de estaciones debemos incorporar modificaciones en nuestros hábitos alimenticios. Si bien existe claridad acerca de la necesidad de mantener una dieta equilibrada durante todo el año, también existen algunos aspectos que se deben tomar en cuenta para que nuestra alimentación sea lo más beneficiosa posible para nuestro organismo mientras el medio en el cual nos desenvolvemos sufre variaciones. 

Para Javiera Valdivieso, nutricionista de Edenred, empresa dedicada a la entrega de servicios y beneficios laborales, es importante recordar que “nuestra temperatura corporal siempre debe ser la adecuada, por lo cual se recomienda que en invierno aumente el consumo de preparaciones calientes como guisos, caldos, sopas, tortillas. Es importante que todas incluyan verduras, así como también el de infusiones tibias o de mayor temperatura”. 

Valdivieso destaca también que “durante esta época es común la presencia de enfermedades respiratorias, adicionales a lo que estamos viviendo como parte de la contingencia sanitaria por Covid-19. Por lo tanto, para mantener fortalecido nuestro sistema inmune se recomienda aumentar el consumo de alimentos ricos en vitamina C, selenio, zinc, además de probióticos”. Los cítricos como la naranja, los pescados y mariscos, el arroz de preferencia integral, los huevos, los lácteos, y los productos fermentados como yogurt de kéfir, tempeh, pepinillos chucrut, son buenos ejemplos. 

Sin embargo, la profesional advierte que “hay creencias de que debemos consumir más calorías para mantener nuestra temperatura corporal y con ello aumenta el consumo de preparaciones altas en calorías, tales como las sopaipillas, chocolates, calzones rotos, entre otros. Pero nuestros requerimientos nutricionales no varían por el clima, sino más bien según nuestro estado nutricional y nuestro nivel de actividad física”.

Más allá de las estaciones en las cuales nos encontremos, mantener una dieta equilibrada durante todo el año es lo que se recomienda. Para la nutricionista el consejo es mantener un consumo diario de 2 a 3 porciones de frutas y 2 platos abundantes de verduras, mezclando colores y consistencias. Según señala, también es necesario consumir al menos 2 veces por semana legumbres, preferir carnes bajas en grasa, lácteos semi descremados o descremados, preferir los alimentos integrales y evitar los procesados y sometidos a frituras.

En cuanto a los breaks de media tarde o media mañana, Valdivieso siguiere; frutos secos sin sal, fruta natural, yogurt descremado y semillas en general.