Satisfacción existe en el sector gastronómico al poder atender a sus clientes al interior de sus locales, protegiéndolos de este modo de las variables condiciones del tiempo existente en la zona.

La Gerente de la Cámara de Turismo de Ultima Esperanza, Adriana Aguilar, manifestó que “como gremio valoramos el avance a Fase 3, ya que esto es un pequeño alivio para el rubro gastronómico que puede atender al interior de sus establecimientos con un aforo mínimo de un 25%. Esperamos que el gobierno continúe por la línea de la reactivación de la actividad turística y se tomen rápidamente medidas para promover el turismo de otoño- invierno en la Región de Magallanes”.

La encargada de “La Guanaca Pizzería” (ubicada en Magallanes Nº167), Melissa Peñaipil, dijo que desde el jueves de la semana pasada “es mucho más cómodo para nosotros como local poder ofrecer bien el servicio. Seguimos funcionando con la terraza. La gente lo ha tomado bastante bien y seguimos con nuestro mismo público”.

Agregó que tienen una clientela fiel que los apoyo cuando se atendía en el exterior del local como ahora que pueden ingresar al establecimiento.

Por su parte, la encargada del restaurante “La Mesita Grande” (ubicada en la esquina de Prat con Eberhard), Natalia Toledo, dijo que “hemos tenido una buena acogida de la gente, lo que nos ha permitido contratar a más personal”.

Añadió que en febrero pudieron atender en la parte externa de sus locales, destacando el apoyo entregado por el municipio de Natales que permitió sin costo el uso de parte de las veredas para la atención en terrazas.

En tanto, Verónica Aguilar, propietaria del restaurante “El Marítimo” (Prat Nº379) manifestó que ha sido un periodo muy difícil desde marzo del año pasado a la fecha. Para ella tuvo un costo emocional muy alto el tener que desvincular a parte importante de su personal. En febrero pudieron atender en el exterior del recinto, alternativa que para ella no es lo más óptimo de las condiciones para “disfrutar de un buen plato de comida”. Por ello está “feliz de poder atender al interior del establecimiento, porque nos daba pena que nuestros clientes estuviesen afuera pasando frío y luchando contra el viento”.

Remarcó que su clientela es sobre todo local. Desde marzo del año pasado no han recibido extranjeros y los nacionales han sido muy pocos, en especial desde que empezó la cuarentena en Santiago.

Sobre el futuro dijo que es muy incierto porque “no existe certeza cuanto tiempo vamos a estar en Fase 3. Las medidas restrictivas van variando semana a semana y uno no puede programarse, tiene que ir viviendo el día a día e ir adaptándose a las condiciones que se vayan presentando”.

Espera que lo anterior varíe en la medida que aumente la vacunación y se implemente un pasaporte sanitario para movilizarse entre regiones como existe en otros países.