Seis días debió esperar para recibir atención médica de urgencia un trabajador de Puerto Edén que cayó desde altura sufriendo una serie de lesiones que lo mantendrán con licencia médica hasta mediados de este mes.

Hasta antes del accidente Víctor Zúñiga se encontraba trabajando, desde los primeros días de noviembre del año 2019, en un plan de desarrollo de Puerto Edén, programa que es financiado por la Municipalidad de Natales y que tiene como objeto realizar diversas mejoras en la villa. Cabe señalar que Zúñiga advirtió, en su momento, la falta de implementos de seguridad que había para realizar los trabajos. El delegado municipal y el capataz a cargo de las obras le habrían indicado que ya los habían solicitado al municipio, pero que aún no llegaban, pese a lo cual había que ejecutar los trabajos.

Caída desde altura

El miércoles dos de diciembre, él y otro trabajador fueron enviados a realizar faenas de mantención y limpieza de la fachada de la Escuela Miguel Montecinos. Para llevar a cabo su tarea debieron armar un andamio, el cual no se encontraba anclado ni ellos portaban arneses.

Cuando Zúñiga se encontraba arriba de la estructura perdió el equilibrio, cayendo pesadamente y de improviso, desde una altura aproximada a los dos metros. En el lugar quedó tendido y muy adolorido, siendo atendido por el personal de salud, quienes lo inmovilizaron y tras colocarle un cuello cervical lo trasladaron hasta la posta.

Frustrado traslado de paciente

Aunque el protocolo y la doctora que lo atendió a distancia desde Santiago, vía Zoom, determinó realizar una evacuación de urgencia hacia un centro médico, ese día no se pudo realizar debido a las malas condiciones del tiempo. Es así que pasó una noche sobre una camilla recibiendo sólo tratamiento con analgésicos para enfrentar el dolor. Ante la precaria condición de la posta de salud, Zúñiga solicitó su traslado a su domicilio, donde era visitado por el técnico paramédico de Puerto Edén. El domingo 6 de diciembre se embarcó por sus propios medios y sin apoyo de personal de salud en la barcaza Crux Australis para trasladarse a Puerto Natales, donde llegó el lunes 7 de noviembre. En el terminal de barcazas de la capital provincial lo esperaba la ambulancia del IST que lo trasladó al Hospital Augusto Essmann de Puerto Natales, donde le realizaron radiografías que descartaron la presencia de fracturas. Sobre el accidente que sufrió, Zúñiga dijo que “fue con mucha suerte”, aunque le produjo una serie de contusiones por lo cual deberá permanecer con tratamiento con analgésicos y relajantes musculares. Además, deberá mantener el cuello cervical durante todo el proceso de su licencia médica que se prolongará hasta el próximo lunes. Pese a ello, dijo que pretende viajar lo antes posible a Puerto Edén, donde se encuentra su esposa y sus tres pequeñas hijas.

Hoy expresa que el accidente laboral que sufrió fue con fortuna porque pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.

Falta de equipamiento

Sobre su caso dijo que “hay muchas cosas por resolver. En mi caso hubo muchos protocolos y esa excesiva burocracia atrasa cualquier atención de urgencia y evacuación oportuna, pagando las consecuencias el paciente. Debería haber una persona que tome las decisiones”.

Añadió que “en la posta de salud de Puerto Edén se trabaja con mucha voluntad y esmero, pero lamentablemente no se cuenta con la tecnología y equipamiento para enfrentar muchas situaciones, entre ellas, las fracturas. Faltan elementos tan esenciales como mejores camillas y cuellos cervicales”.

Sensación de indefensión

Indicó que los vecinos de la apartada localidad son presas de la “excesiva burocracia en temas tan sensibles como es la salud y la carencia de implementación básica, lo que nos deja con una sensación de abandono y falta de preocupación por parte de las autoridades”.

Indicó que hoy se trató de él, pero mañana puede ser cualquier vecino de Puerto Edén quien sufra un accidente, incluso de mayor gravedad, el que enfrente este mismos escenario.