Los reservistas son parte esencial de la fuerza y constituyen un segmento indispensable del Ejército de Chile, quienes aportan con sus conocimientos y competencias propios de las profesiones y oficios que desempeñan. Es por ello, que la Institución estableció el 5 de septiembre como el “Día del Reservista”.

La Reserva Militar está formada por civiles con una fuerte vocación de servicio por Chile y su Ejército, quienes desinteresadamente entregan parte de su tiempo y esfuerzo para contribuir a la defensa de los intereses nacionales.

En la Región de  Magallanes y Antártica Chilena son cientos los reservistas que aportan desinteresadamente al Ejército, existiendo diversos ejemplos que año a año son destacados, siendo el caso del Subteniente de Reserva, José Rodolfo Guajardo Barría, del Regimiento N° 10 “Pudeto”, uno de los tantos que ha trascendido en la Institución.

En el caso del subteniente Guajardo, quien a través de una acuciosa investigación histórica y gracias al apoyo del investigador histórico Mauricio Pelayo y al Oficial de Reserva, Emilio Sagal, perteneciente al Batallón Cívico de Talca, ha permitido contribuir con la historia de nuestro país, al homenajear de manera póstuma a veteranos de la Guerra del Pacífico, quienes pasaron sus últimos días en Punta Arenas. 

El equipo centró esfuerzos para realizar una investigación con el fin de encontrar la tumba del último veterano vivo de la Guerra del Pacífico, nos referimos al Cabo Primero Julián Araya Cancino, oriundo de Talca, quien participó, entre otros hitos históricos, en la Batalla de San Francisco y el Asalto y Toma del Morro de Arica, falleciendo el año 1947 a la edad de 102 años, en la ciudad de Punta Arenas, lugar donde se radicó con su familia una vez finalizada la guerra.

Cabo Primero Julián Araya Cancino (al centro)

Autodidacta y amante de la historia de la Guerra del Pacífico, este oficial de Reserva, Constructor Civil de profesión y actual oficial logístico del Centro de Reservistas decide formar parte de la Reserva el año 2013, señalando que “Esto partió apenas terminé la universidad y se dio la posibilidad gracias a conversaciones sostenidas con el Coronel de la zona de ese entonces, Don Julio Castañeda. Ahí se presentó la oportunidad de realizar el curso de oficiales de reserva, que en esa época era impartida en el Pudeto, que era la unidad guarnicional de la V División de Ejército. Realicé el curso con todas las instrucciones correspondientes. Fue una muy bonita experiencia. Si bien a ti te invitan a participar, también se suma el amor por la Institución por la historia y por todo lo que representa el Ejército”.

Sus ansias de investigación y el amor por la historia Patria fue el detonante que permitió iniciar este largo camino que concluyó con el homenaje póstumo a este último veterano de la Guerra del Pacífico, lo que “me pareció hacerle un justo favor a este soldado que combatió por Chile y por la Patria y por valores que hoy en día, no están en el común de las personas. Él tuvo muchas participaciones de combate en el tercero de línea y encontré injusto que no estuviese honrado como sus demás compañeros en el Mausoleo de Veteranos” afirmó. 

El aporte a la historia realizado por parte del Subteniente de Reserva Rodolfo Guajardo Barría, refleja el espíritu de todos quienes forman parte de la Reserva del Ejército de Chile y que a través de su trabajo silencioso y voluntario reflejan su amor por la Patria, siendo el puente con la sociedad civil para alimentar el anhelo de servir a nuestro país.

Ceremonia de Homenaje en Punta Arenas – Magallanes, Chile.