Trastornos del sueño en pandemia: Investigadores buscarán identificar su prevalencia y factores determinantes

¿Cómo está afectando el confinamiento en nuestras rutinas de sueño?  y ¿qué trastornos han aparecido o se han acentuado con la actual situación? Son sólo algunas de las preguntas que investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Magallanes, buscan responden a través del estudio “Calidad de sueño, somnolencia diurna e insomnio en la población magallánica asociado a la contingencia sanitaria por Covid-19″, trabajo que ya pusieron en marcha a fin de ir levantando un diagnóstico regional, cuyo objetivo será identificar la prevalencia probable de estos trastornos del sueño en la población adulta (mayores de 18 años) residente de la región de Magallanes durante el periodo 2020 – 2021, sus factores determinantes y la influencia del contexto sanitario en ellos.

Para ello, las y los interesados en participar, deben contestar una encuesta basada en cuatro cuestionarios: el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh, la Escala de Somnolencia de Epworth, el Cuestionario de Insomnio y un cuestionario diseñado por los propios investigadores, todos los cuales se encuentran en línea en este enlace hasta el próximo 31 de julio. Para acceder al Formulario de Encuesta, el o la participante debe ingresar un correo electrónico válido y aprobar el consentimiento informado que se entrega conforme a las reglas del estudio científico en cuestión.

El académico de la Escuela de Medicina, químico farmacéutico de profesión e investigador del estudio, Luis González Burgos, se refirió a los principales alcances de la investigación:

¿Qué causa motivó impulsar esta investigación desde la carrera de Medicina?

“Existe un núcleo de académicos y estudiantes en la Escuela de Medicina con una gran motivación y compromiso para involucrarse en trabajos de investigación sobre diversos problemas de salud que afectan a nuestra población y sabemos que los trastornos del sueño no solo presentan una incidencia considerable a nivel nacional, si no que a futuro se relacionan a otros problemas de salud, por lo que nos pareció interesante analizar la realidad regional e identificar de qué maneras podríamos intervenir para aportar en su resolución, para lo cual será esencial reconocer la gravedad del problema y sus principales factores detonantes”.   

¿Qué implicancias tiene a nivel regional dada nuestra particularidad geográfica y climática?

“Así como tenemos conocimiento de una serie de factores que repercuten en nuestro estilo de vida, siendo asociados consistentemente a determinados problemas de salud, nos resulta natural pensar que nuestros hábitos de sueño podrían verse afectados de igual manera. El obtener datos a nivel regional nos podría permitir identificar factores característicos y propios de nuestro entorno que puedan ser parte del problema, como por ejemplo las condiciones de iluminación, alimenticias o habitacionales, entre muchas otras que son parte de la «normalidad» o han surgido en el contexto de la pandemia”.  

¿Qué aporte visualizan tendrá desde el punto de vista de la salud?

“A través del estudio podremos identificar tanto el posible riesgo de presentar alteraciones del sueño como sus factores detonantes, por lo que a partir de esta información, y lo que derive del análisis, buscaremos establecer acciones de asesoría directa y otorgar recomendaciones a quienes participen del proceso de encuesta, así como generar instancias formativas dirigidas a los encuestados y la población general.

Más allá de que se reconoce que existen instancias donde la atención especializada puede ser requerida, lo anterior permitirá el acceso a información sobre estilos de vida, alimentación o medicación, entre otros tópicos que, en muchos casos, están íntimamente relacionados a diversos trastornos del sueño, pero no son reconocidos por la población como un factor relevante, y su corrección a veces pasa por acciones sencillas.

Desde una perspectiva docente también se puede estar generando información importante para considerar a la hora de enfocar el proceso formativo de nuestros estudiantes en datos que reflejan la realidad regional a la que harán frente las y los futuros médicos y profesionales de la salud de nuestra casa de estudios”.

En el equipo participa el docente González junto a su colega Roberto Santa Cruz y el estudiante Pedro Hinojosa, quienes esperan contar con los resultados preliminares -es decir un análisis general de la población encuestada- en el mes de agosto, para poder finalizar el estudio durante el segundo semestre.