Un acceso equitativo a la Educación Superior

Sr. Director

En Chile, el sistema de admisión universitario centralizado y con pruebas estandarizadas es la base para el ingreso a las universidades desde el año 1967. En particular, la reciente experiencia de la PSU fue criticada de manera transversal, porque abrió una importante brecha entre el desempeño de estudiantes de colegios particulares pagados, versus el resto de los establecimientos. Y si bien la PDT tuvo un primer impacto positivo en esta diferencia, lamentablemente se acrecentó la brecha de género.

Por lo mismo, el problema de fondo subsiste: Chile no ha logrado construir un sistema de admisión a la educación superior que tenga plenos criterios de equidad, donde se seleccione a los mejores candidatos sin importar su origen, género o condición socioeconómica. Como país, debemos no continuar en la universidad con la segregación que viene del colegio, porque eso hace perder talentos y capacidades.

Se debe avanzar hacia un modelo más inclusivo y personalizado, donde uno de los focos sea promover el acceso a estudiantes que sean los primeros universitarios de sus familias.

Para ello existen herramientas que miden el razonamiento abstracto y el tipo de aprendizaje preferido. Además, se deben incorporar mecanismos para obtener información cualitativa, como la presentación de cartas para revisar las motivaciones adicionales de ingreso, y la realización de entrevistas personalizadas por académicos de la carrera a la que postulan. Nosotros hemos seguido este camino, con resultados que contribuyen a la movilidad social.

No obstante, antes de volver a cambiar el modelo general, en el corto plazo es clave que la PAES tenga una revisión continua, y dar los primeros pasos hacia un sistema más equitativo, tal como se prometió cuando se anunció esta prueba.

Rafael Rosell Aiquel
Rector Universidad del Alba